Biólogos realizan un muestreo para descartar el hantavirus en ratones de Ushuaia
Un equipo de biólogos inició el lunes en Ushuaia la búsqueda de evidencias sobre la presencia en ratones silvestres de la cepa Andes del hantavirus, responsable de tres muertes en el crucero Hondius que zarpó desde esa ciudad austral de Argentina el 1 de abril.
La provincia de Tierra del Fuego, una isla austral cuya capital es Ushuaia, no ha reportado casos de hantavirus desde que rige en 1996 la notificación obligatoria de esa enfermedad endémica en gran parte de Argentina continental.
Ushuaia, uno de los principales destinos turísticos de Argentina, sigue el tema con indiferencia.
«Cero, los que vivimos en Ushuaia no estamos preocupados porque sabemos que acá nunca hubo hantavirus y los turistas ni siquiera preguntan por el tema», dijo a la AFP Juan Cores, trabajador del Tren del Fin del Mundo.
El ritmo turístico está atenuado a la espera del inicio de la temporada invernal y luego de que concluyera hace un mes la de cruceros, que registró 495 recaladas con más de 135.000 visitantes a esta ciudad que debe el 25% de sus ingresos al turismo.
Los científicos del principal instituto de epidemiología argentino Carlos Malbrán realizarán durante toda la semana un operativo de vigilancia ambiental y captura de roedores silvestres, informó este lunes el ministerio de Salud en un comunicado.
La cepa Andes del hantavirus, la única de transmisión entre humanos, es propagada por el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) presente en otras zonas del sur de Argentina y de Chile.
Este ratón nunca fue avistado en Tierra del Fuego, donde en cambio sí está presente el llamado magallánico, aunque hay un debate científico sobre si se trata de una subespecie de aquél.
Los científicos instalarán trampas con cebos para capturar ejemplares de ratones silvestres.
«Realizarán el relevamiento de cada punto de captura y, en el caso de obtener ejemplares, serán trasladados a un centro de procesamiento acondicionado bajo estrictas normas de bioseguridad», explicó el ministerio de Salud.
Los análisis demandarán al menos cuatro semanas, dijeron autoridades sanitarias de la provincia.
«El roedor que está en Tierra del Fuego, para algunos es la misma especie y para otros una subespecie, pero lo importante es analizar si hay alguno infectado de hantavirus», explicó Juan Petrina, director de Epidemiología y Ambiente de la provincia.
– Silvestres y nocturnos –
Este roedor silvestre de hábitos nocturnos mide entre 6 y 8 centímetros y tiene una cola de hasta 15 centímetros. Habita en madrigueras que construye y se alimenta de frutos y semillas.
Las trampas se colocarán «en áreas con baja circulación de personas para garantizar la seguridad de la población y el adecuado desarrollo de las actividades de campo», explicó el ministerio.
Aunque no fueron informados los lugares específicos donde se colocarán las trampas, se estima que pueden incluir el Parque Nacional de Tierra del Fuego, a unos 15 kilómetros de Ushuaia, un lugar de unas 70.000 hectáreas de bosques autóctonos entre lagos y montañas que recibe unos 400.000 visitantes por año.
Los biólogos instalarán un laboratorio de campaña en las afueras de la ciudad.
Allí realizarán la identificación de especies y toma de muestras de sangre y tejidos que luego serán almacenadas bajo frío en envases de seguridad biológica para su traslado a Buenos Aires.
Otros lugares posibles de captura serán las zonas aledañas al relleno sanitario, un sitio con gran presencia de aves que se sospecha pudo haber sido de interés para el paciente cero del Hondius, un aficionado a la ornitología de 70 años.
Él y su esposa son dos de los fallecidos en el brote del crucero. Antes de zarpar desde Ushuaia habían viajado por tierra durante cuatro meses por Argentina, Chile y Uruguay.
Aún es una incógnita cómo y dónde ocurrió el contagio.
Según dijo a la AFP Guillermo Deferrari, doctor en Ciencias Naturales y profesor del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), hasta ahora los muestreos de ratones de Tierra del Fuego dieron negativo para hantavirus.
«Los nuevos estudios de los técnicos del Malbrán vendrán a reforzar y actualizar esa información. Es una buena oportunidad para tener resultados concluyentes y evaluar con mayor certeza la potencial peligrosidad de estos roedores», agregó.
La geografía ha sido una barrera para que Tierra del Fuego se mantenga libre de hantavirus. «Por más que el individuo está aquí, la cepa del virus está en otro lado y es imposible que un ratón se traslade hasta acá, la única opción sería que alguien traiga un ratón contaminado», explicó.
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