Bielorrusia tortura y oculta el paradero de los presos políticos, según AI
Moscú, 24 abr (EFE).- Bielorrusa tortura y oculta el paradero de los presos políticos, que se encuentran recluidos “en condiciones infrahumanas”, lo cual causó la muerte de un opositor en julio de 2023, denunció Amnistía Internacional (AI) en su informe anual. «La tortura y otros malos tratos continuaban siendo generalizados y endémicos, y sus autores gozaban de impunidad», señaló la ONG. AI asegura que a los presos políticos bielorrusos «se les negaba atención médica adecuada, contacto con sus familiares y la posibilidad de hacer ejercicio al aire libre». Recordó que durante varios meses seguidos no se tuvo noticias del paradero y el estado de opositores como el bloguero Serguéi Tijanovski; el exaspirante presidencial Víctor Babaríko; la candidata María Kolésnikova; el periodista Ihar Losik y otras destacadas figuras que se encuentran en prisión. Un año antes, Kolésnikova, estrecha aliada de la líder opositora en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya, durante la campaña electoral y las multitudinarias protestas antigubernamentales de 2020, tuvo que ser operada de urgencia en prisión debido a una úlcera gástrica perforada. En particular, AI denunció la muerte en 2023 del encarcelado artista Ales Pushkin, a consecuencia de una enfermedad que no recibió tratamiento médico adecuado. En total, desde mayo de 2022 en Bielorrusia han muerto cinco presos políticos, según la organización de derechos humanos Viasná, galardonada con el Nobel de la Paz. Amnistía Internacional destacó que a lo largo de 2023 las autoridades bielorrusas continuaron apretando las clavijas de la represión, limitando aún más la libertad de expresión, asociación, reunión pacífica y de credo. Añadió que Minsk continuó imponiendo condenas de muerte -es el único país europeo que lo hace-, aunque no se conoce de ningún caso de aplicación de la pena capital. La ONG reconoció que en 2023 ha aumentado el aislamiento internacional de Bielorrusia con la imposición de mayores controles fronterizos por parte de los países de la Unión Europea, en particular, tras la decisión bielorrusa de dar cobijo al grupo de mercenarios rusos Wagner y desplegar armas nucleares rusas en su territorio. Amnistía Internacional señaló que Bielorrusia aprobó enmiendas al Código Penal que recrudecieron la persecución de sus oponentes y prohibió libros e impresos por «contenido extremista», además detener a decenas de personas por acceder a canales de mensajería «extremistas» en Telegram. Además, las autoridades bielorrusas recrudecieron la represión de las organizaciones de la sociedad civil independientes y comunidades étnicas y religiosas, y denegaron la renovación del registro a 12 partidos opositores, indicó AI. Bielorrusia se vio afectada por una profunda crisis política tras las elecciones presidenciales de 2020, en las que fue declarado ganador por amplio margen el actual presidente Alexandr Lukashenko, en el poder desde hace casi 30 años, pero que fueron calificadas de fraudulentas por la oposición y la comunidad occidental. Ante las masivas protestas postelectorales que sacudieron todo el país, las autoridades respondieron con un incremento de la represión que condujo al encarcelamiento de más de 1.500 opositores, la ilegalización de partidos políticos y el cierre de medios de prensa independientes.EFE mos/ad