Borrell advierte sobre el «fundamentalismo religioso» en la política exterior de Trump
Madrid, 13 mar (EFE).- El exvicepresidente de la Unión Europea, Josep Borrell, participó este viernes en el foro ‘El nuevo (des)orden mundial’ en la Universidad Next Education en Madrid y advirtió sobre la influencia de los dogmas religiosos de la sociedad americana como un fenómeno del que “Trump es el exponente”.
Josep Borrell destacó que es necesario prestar atención a la dimensión cultural e intelectual del trumpismo y afirmó que «el fanatismo religioso que reprochamos de los ayatolás también está impregnando a la sociedad americana».
Para Borrell, Trump es el síntoma de un fenómeno neoconservador, que considera que «democracia y libertad son cosas incompatibles» y que propone una nueva estructura política donde el mundo debe ser «gobernado por un emperador y administrado como si fuera una empresa».
Añadió que el sionismo religioso no encuentra su mayor apoyo en las minorías judías, sino en grupos evangélicos. “El sionismo religioso no son las minorías judías en Estados Unidos, son los evangélicos. Los evangélicos son el sustrato intelectual del apoyo que da Estados Unidos a Israel”
Respecto a Irán, el ex alto representante de la UE para la Política Exterior fue tajante al afirmar: «Hemos abierto la caja de los truenos».
Aunque reconoció que «nadie llora por los ayatolás en Europa», advirtió que su principal arma es «la desestabilización económica» y la capacidad de generar «una situación de penuria en los suministros de gas y petróleo que haga tambalear a las economías occidentales».
En el ámbito español, elogió la «extraordinaria coherencia» del presidente Pedro Sánchez en sus posiciones de defensa, a la vez que criticó la «cacofonía» e «incertidumbre institucional» de la Unión Europea, con actores que «se salen de su papel».
Además, observó que en Europa existe temor a que Trump corte la ayuda a Ucrania, lo que explica ciertas «actitudes condescendientes» hacia él. Sobre este frente, afirmó que los europeos compran armas a EE. UU. para dárselas a Ucrania. «Biden -subrayó- las daba, Trump las vende».
En este marco, señaló que la industria militar mundial mueve hoy «2.000 millones de dólares al día» y recordó que la mitad se encuentra en manos de empresas estadounidenses.
El ex jefe de la diplomacia europea, señaló que el intervencionismo militar de Trump podría continuar, aunque advirtió que «lo único que le preocupa es la reacción de los mercados financieros. Si el tipo de interés de la deuda americana sube por encima del 4 o el 5 por ciento, ya se le encienden todas las luces de alarma». EFE
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