Brasil prevé mayor crecimiento y más inflación por el alza del petróleo con guerra en Irán
Río de Janeiro, 13 mar (EFE).- El Gobierno brasileño prevé que el encarecimiento del petróleo provocado por la guerra en Irán tendrá efectos mixtos sobre la economía del país en 2026, con un posible aumento del crecimiento del producto interno bruto (PIB), pero también una mayor inflación, según un estudio divulgado este viernes.
En el escenario considerado más probable, con un alza moderada y temporal del 11 % del precio del barril Brent, hasta unos 73 dólares, el Gobierno calcula que el crecimiento del PIB brasileño podría aumentar 0,10 puntos porcentuales adicionales en 2026, mientras que la inflación subiría alrededor de 0,14 puntos adicionales, según el estudio del Ministerio de Hacienda.
En ese caso, el crecimiento brasileño llegaría al 2,4 % en 2026, por encima del 2,3 % proyectado inicialmente, mientras que la inflación se ubicaría en el 3,8 %, frente al 3,7 % previsto hasta ahora, según los cálculos.
El estudio simula distintos escenarios a partir de una subida del precio internacional del crudo en un contexto de tensiones en Oriente Medio que afectan a la oferta global, especialmente por el riesgo de un bloqueo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial del combustible.
Si el conflicto se prolonga y el petróleo alcanza una media de 82 dólares por barril, el estudio proyecta un aumento adicional de 0,23 puntos en el PIB brasileño y de 0,33 puntos en la inflación.
En el escenario más severo, con interrupciones relevantes en la oferta mundial y un precio medio del petróleo de 100 dólares por barril, la economía brasileña podría crecer hasta 0,36 puntos porcentuales más de lo previsto, mientras que la inflación aumentaría cerca de 0,58 puntos.
Según el Ministerio de Hacienda, el efecto positivo sobre la actividad se explica por el hecho de que Brasil se ha convertido en exportador neto de petróleo, lo que mejora la balanza comercial y eleva la recaudación por regalías e impuestos del sector.
«Desde 2016 tenemos un superávit creciente en el comercio de petróleo y combustibles. El aumento de los precios del petróleo en países con este tipo de superávit tiene efectos bastante positivos en la balanza comercial, en la recaudación y en el crecimiento económico», explicó el secretario de Política Económica, Guilherme Mello.
No obstante, el informe advierte de que el encarecimiento del crudo también puede presionar los precios internos, obligar a mantener tasas de interés elevadas y frenar parte del crecimiento si el conflicto genera una desaceleración de la economía mundial.
Ello debido a que, pese a contar con un importante parque de refinerías y ser autosuficiente en gasolina, Brasil importa una parte del diésel que consume y a que este combustible es el más usado tanto por los camiones responsables por la distribución de mercancías en todo el país como por la maquinaria agrícola.
Los distribuidores, por lo mismo, tienden a cobrar a los consumidores el precio del diésel en los mercados internacionales y no el cobrado por las refinarías de la estatal Petrobras.
Ese aumento del precio de los combustibles es el que presiona la inflación en Brasil en escenarios de conflictos mundiales. EFE
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