Bruselas pide eliminar la obligación de dar en papel la etiqueta energética de productos
Bruselas, 24 jun (EFE).- La Comisión Europea propuso este miércoles flexibilizar las normas europeas sobre etiquetado energético de productos, sobre todo electrodomésticos, dispositivos electrónicos y neumáticos, de forma que dicha información no siempre tenga que ofrecerse en papel y pueda ser accesible también por medios digitales.
El Ejecutivo comunitario incluye esta modificación en un nuevo paquete de simplificación legislativa que ahora debe ser adoptado por los Estados miembros y el Parlamento Europeo y que cifra en 125 millones de euros en diez años el ahorro potencial para fabricantes y vendedores de estos productos.
Las normas actuales obligan a informar en papel sobre el rendimiento energético de electrodomésticos (lavadoras, secadoras, aires acondicionados, neveras o frigoríficos, entre otros), dispositivos electrónicos (teléfonos, televisiones o videoconsolas), bombillas y neumáticos con un sistema que clasifica estos aparatos desde la clase A (más eficiente, en verde oscuro) hasta la clase G (menos eficiente, en rojo).
Sin embargo, Bruselas considera que la obligación de aportar esta información siempre en una etiqueta impresa no se ajusta necesariamente a todos los métodos de venta, por lo que propone simplificar las normas pero «sin bajar los estándares o reducir los beneficios para los consumidores», según defiende la institución.
Por ejemplo, la Comisión Europea cree que ofrecer la información en expositores electrónicos, algo no permitido por la legislación actual, puede ser «una alternativa aceptable» en las tiendas físicas, mientras que un código QR sería «más relevante» en la compraventa entre empresas de productos como máquinas expendedoras o vitrinas refrigeradas de supermercados.
Con respecto a los aparatos que no son vendidos en persona y que el comprador no ve físicamente hasta que un profesional se lo instala en casa, como cocinas, Bruselas considera que tiene más sentido que el cliente tenga acceso a la etiqueta cuando se le remite la oferta contractual por el medio que se haya elegido.
Por otro lado, se facilita la actualización de las etiquetas cuando se ajustan las clasificaciones energéticas, de forma que los vendedores ya no tendrán la obligación de mostrar la etiqueta antigua y la nueva de manera conjunta durante un periodo de cuatro meses.
En relación a los neumáticos, el Ejecutivo comunitario propone eliminar la obligación que exige actualmente a los concesionarios mostrar las etiquetas de los mismos al vender un coche nuevo puesto que «en la mayoría de los casos, los usuarios finales no pueden elegir el neumático que se monta en su vehículo».
Esta propuesta específica para la venta de neumáticos podría suponer un ahorro de hasta 40 millones de euros al año, según calcula la Comisión Europea.
Por último, en ambos casos, tanto para electrodomésticos y dispositivos electrónicos como para neumáticos, la propuesta aclara las responsabilidades que tienen al respecto del etiquetado los representantes en la UE de fabricantes de estos productos de terceros países. EFE
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