Callejones y mercados, termómetro político de las elecciones en la India
Rita Cardeira
Benarés, 31 may (EFE).- La India pone punto final este sábado a sus elecciones generales, un proceso al que han sido convocados casi mil millones de electores y que las convierte no solo en la mayor votación del planeta, sino también en el ejercicio democrático de la mayor población pobre del mundo, en el que se decide quién dirigirá la quinta economía global.
India, con un 60% de su población en situación de pobreza según el Banco Mundial (BM), depende en gran medida del voto de las clases desfavorecidas, quienes desde principios de la década de 1990 han venido mostrando mayores niveles de participación que los votantes acomodados, dijo a EFE el especialista en política democrática Amogh Sharma.
«El acto de votar representa para los ciudadanos socioeconómicamente desfavorecidos del país la oportunidad de afirmar su identidad como ciudadanos iguales, para ellos se trata de una afirmación de su dignidad y derechos constitucionales», dijo.
En estas elecciones, los callejones que conducen al río Ganges, en la ciudad sagrada de Benarés, en el estado de Uttar Pradesh, con centenares de transeúntes y turistas, traen y llevan las ideas, reclamos y rumores que moldean el debate político cotidiano.
«El trabajo no nos permite tener tiempo de mirar al móvil o ver la televisión. A pesar del calor extremo, la gente viene aquí y hay conversaciones cara a cara. Cada uno tiene una opinión diferente, hay para todos. Y después de analizarlo todo, queda claro en quién nos tenemos que centrar», explicó a EFE Amish Kumar.
Entre el ajetreo, el «período de silencio» permite al votante, la persona más importante en todo este proceso, tener tiempo para consolidar su decisión y ejercer su derecho democrático. Sin tiempo para la televisión o la radio, la información de esta vibrante ciudad a orillas del río recae en el vecino que se dice estar mejor informado.
A la sombra de coloridos saris, cuando solo quedan horas para acudir a las urnas un vendedor local todavía se pregunta: «¿quién es este candidato? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Busca solo el enriquecimiento personal o el bienestar del pueblo?», a las dudas un espectador que pasa por la calle le interrumpe con todos las respuestas.
Los votantes indios de bajos ingresos a menudo votan por diferentes partidos en las elecciones nacionales y provinciales. Esta estrategia, conocida como «voto dividido», les permite maximizar sus posibilidades de elegir candidatos que representen sus intereses, sostuvo Sharma.
Por ejemplo, un votante puede votar por un partido de izquierda en las elecciones nacionales y por un partido regional en las elecciones provinciales. Si bien esta estrategia puede parecer contradictoria, refleja la compleja realidad política de la India, donde los votantes deben considerar barajar sus opciones y asegurar una mejor calidad de vida.
El primer ministro indio, el nacionalista Narendra Modi, ha dominado la política de este país durante la última década, y las encuestas en parte por su carisma y por su capacidad de comunicarse con las masas.
En estas elecciones la decisión está dividida en dos extremos, una alianza de casi 30 partidos de oposición, liderados por el histórico partido del Congreso, y el descendiente de la dinastía política más antigua del país, Rahul Gandhi, y la idea que representa Narendra Modi.
Modi, que ha gobernado el país por casi una década, goza de una amplia popularidad en gran parte por su idea de país con una base religiosa que le habla a gran parte de este país de mayoría hindú, y también porque por su habilidad política para presentarse como el hombre de los pobres.
Al mismo tiempo el líder populista ha sabido encasillar a sus rivales como un grupo de privilegiados, corruptos, o antihindúes que de volver al poder olvidarías a las masas.
«En las elecciones generales de 2019, los datos del Estudio Electoral Nacional CSDS-Lokniti (Centro de Estudios das sociedades en desarrollo) sugirieron que el 43% de los votantes pobres eligieron al BJP y sus aliados, mientras que el 23% de los votantes pobres votaron por el INC y sus aliados», remató Sharma. EFE
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