Camerún se distancia del proceso de paz promovido por Canadá con separatistas
Yaundé, 24 ene (EFE).- El Gobierno de Camerún desmintió que haya aceptado emprender un diálogo de paz con los rebeldes separatistas de las regiones anglófonas promovido por Canadá, tal como anunció el país norteamericano la pasada semana.
«Tras las informaciones recientes difundidas por algunos medios, el Gobierno de la República de Camerún informa a la comunidad nacional e internacional de que no ha encomendado a ningún país extranjero o entidad externa el rol de mediador o facilitador para resolver la crisis en las regiones Noroeste y Suroeste», dijo a última hora de ayer el Ministerio camerunés de Comunicación en un comunicado difundido hoy por medios locales.
«Corresponde ante todo al pueblo camerunés, a las instituciones y a los líderes que han elegido libremente buscar formas y medios apropiados para abordar los problemas que enfrenta nuestro país», añadieron las autoridades.
El Ejecutivo camerunés reaccionó así ante el anuncio de Ministerio canadiense de Asuntos Exteriores, que el pasado viernes informó en un comunicado de un «acuerdo de las partes (del conflicto) para empezar un proceso para conseguir una resolución integral, pacífica y política».
Según esa nota, el diálogo de paz contaría con la participación del Gobierno camerunés y los grupos políticos e insurgentes de las regiones Noroeste y Suroeste de Camerún, incluidos el Movimiento de Liberación del Pueblo Africano, las Fuerzas de Defensa de Ambazonia y las Fuerzas de Defensa de Camerún del Sur.
«Este acuerdo para empezar un proceso formal es un primer paso fundamental hacia la paz y un futuro más seguro, inclusivo y próspero para los civiles afectados por el conflicto», dijo el Gobierno canadiense.
También los grupos de las regiones Noroeste y Suroeste de Camerún -a las que los separatistas denominan Ambazonia- confirmaron este fin de semana haber llegado a un acuerdo con Yaundé para empezar este diálogo de paz, si bien anunciaron que participarían «con cautela» en el proceso por su desconfianza hacia el Gobierno camerunés.
Sin embargo, el Ejecutivo del país africano negó estas informaciones y aseguró que, desde la celebración del diálogo nacional que tuvo lugar en Yaundé en 2019 -en el que no quisieron participar los principales líderes separatistas al temer ser arrestados-, ha estado «trabajando» para implementar sus recomendaciones.
Desde 2017, la región Suroeste de Camerún está inmersa en la violencia por una crisis secesionista entre grupos armados separatistas anglófonos y las fuerzas armadas del Estado.
Aunque en Camerún el inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a otras 250 lenguas nativas, el 20 % de la población del país es anglófona, una minoría que se siente marginada y asimilada por el gobierno central francófono desde hace décadas.
La actual crisis implica a las regiones Noroeste y Suroeste y comenzó en 2016, con manifestaciones y huelgas de profesores y abogados que exigían un uso igualitario del inglés en los tribunales y colegios y una mayor representación en el Gobierno.
En 2017, se convirtió en un conflicto armado intensificado por la negativa del Gobierno del presidente Paul Biya, en el poder desde hace 40 años, estudiar ningún tipo de reivindicación, si bien tras el diálogo de paz se aplicaron algunas medidas, como la puesta en libertad de más de 300 separatistas detenidos.
De acuerdo con los datos recogidos por Canadá, más de 6.000 personas han muerto en este conflicto y cerca de 800.000 han abandonado sus hogares por temor a la violencia. EFE
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