Canadá comprará miles de rifles de asalto como parte de la modernización de su ejército
Toronto (Canadá), 19 mar (EFE).- Canadá anunció este jueves que comprará 30.000 rifles de asalto a la empresa Colt, un contrato valorado en 307 millones de dólares canadienses (223 millones de dólares de EE.UU. o 194 millones de euros), para equipar a sus fuerzas armadas.
Además, el país norteamericano tendrá la opción de comprar otras 35.402 unidades del denominado Rifle de Asalto Modular Canadiense (RAMC), aunque estas serán diseños más especializados que podrían costar hasta 1.000 millones de dólares adicionales.
El RAMC, que sustituirá los rifles C7 y C8 que en la actualidad son el equipo estándar de las fuerzas armadas canadienses, será fabricado en una planta que Colt tiene en la localidad canadiense de Kitchener.
La compañía estadounidense se ha comprometido a que al menos el 80 % del rifle esté fabricado en Canadá.
El anuncio, realizado por el ministro de Defensa de Canadá, David McGuinty, es el segundo que el Gobierno canadiense realiza en los dos últimos días relativo a la modernización de sus fuerzas armadas.
El miércoles, McGuinty dijo que Canadá invertirá 1.400 millones de dólares canadienses para ampliar su capacidad nacional de producción de munición, especialmente obuses de artillería de 155 milímetros, y reducir su dependencia de fuentes extranjeras.
Canadá ha iniciado un programa de modernización de sus fuerzas armadas, ligado a la situación geopolítica y las tensiones políticas y comerciales con EE.UU. desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, y que supondrá elevar el gasto en defensa hasta el 2 % del PIB en el ejercicio fiscal 2025-26 y alcanzar el 5 % en 2035, en línea con los compromisos adquiridos en la OTAN.
En febrero, el Gobierno canadiense anunció su primera Estrategia Industrial de la Defensa (EID), un giro en su política de defensa para priorizar proveedores y fabricantes canadienses y lograr así una «autonomía estratégica» que permita incrementar un 240 % los ingresos del sector, crear hasta 125.000 empleos y aumentar un 50 % las exportaciones en una década.
Parte de este plan de modernización incluye la compra de hasta 12 submarinos, contrato por el que compiten dos empresas de Alemania y Corea del Sur después de que Ottawa descartase el modelo S-80 español, y la adquisición de decenas de aviones de combate, entre ellos decenas de unidades del F-35 estadounidense. EFE
jcr/asb/rod