Cancelados los vuelos a la región etíope de Tigré en medio de temores a un nuevo conflicto
Adís Abeba, 29 ene (EFE).- Ethiopian Airlines, aerolínea de bandera etíope y la mayor de África, canceló este jueves los vuelos a Tigré, en el norte de Etiopía, en medio de temores a un nuevo conflicto en esa región, que ya sufrió una devastadora guerra de 2020 a 2022, tras los enfrentamientos esta semana entre el Ejército nacional y combatientes del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT).
Aunque la aerolínea no emitió comunicado oficial alguno, fuentes de la empresa en Tigré confirmaron a EFE que se cancelaron todos los vuelos desde la capital etíope, Adís Abeba, a los aeropuertos de las ciudades de la región, incluida su capital, Mekele.
Una empleada de Ethiopian Airlines, que prefirió guardar el anonimato y que trabaja en el aeropuerto Alula Abanega en Mekele, declaró a EFE por teléfono que ella y sus colegas desconocen el motivo de la suspensión.
«Desconocemos el motivo. Simplemente nos dijeron que nos quedáramos en casa hoy», señaló.
Pero la suspensión está relacionada con los combates entre el Ejército federal y la fuerzas de Tigré que estallaron hace dos días, según informó a EFE una fuente de seguridad.
«Los vuelos están suspendidos porque hay drones sobrevolando la región de Tigré», explicó esa fuente.
Los enfrentamientos se han reportado en el distrito de Tselemti, en el oeste de Tigré, zona en disputa donde el Gobierno central planea resolver un contencioso entre las regiones de Amhara y Tigré mediante un referéndum.
También se han observado largas filas en los bancos de las ciudades y pueblos de Tigré para retirar dinero en efectivo, ya que los residentes temen que pueda avecinarse otra guerra.
Helen Wolday estuvo haciendo cola en el principal banco comercial de Mekele, pero regresó a casa con las manos vacías.
«He estado esperando todo el día para retirar efectivo del banco, pero no he podido conseguirlo debido a la larga cola», dijo Helen a EFE por teléfono. «Los cajeros automáticos se han quedado sin efectivo», añadió.
Inquietud entre la población
La inquietud cunde entre la población. «Estamos preocupados por la situación y no sabemos qué ocurrirá mañana», comentó a EFE Kidanemariam Hailu, de 47 años y residente de Shire, ciudad del noroeste de Tigré.
«Tigré podría ser un campo de batalla por segunda vez», advirtió Kidanemariam.
En Adís Abeba, a casi 800 kilómetros de Mekele, también hay temores a una nueva contienda. «Esta vez Etiopía merece la paz», dijo a EFE Wondimagegn Mamo, residente de la capital, tras conocer las noticias sobre los combates en el norte.
«Si la guerra vuelve a estallar -avisó-, el resultado será la destrucción».
Los nuevos enfrentamientos tienen lugar en medio del temor a que la situación pueda escalar hasta una guerra que, indirectamente, involucre a la vecina Eritrea, al que Adís Abeba acusa de financiar a grupos armados, especialmente a las fuerzas del FPLT.
Eritrea, por su parte, también acusa a Etiopía de prepararse para la guerra por su ambición de recuperar el acceso al mar Rojo.
El presidente de la Administración Provisional de Tigré, teniente general Tadesse Worede, advirtió hace un par de meses de que «la situación actual es complicada. Hay una nube visible de guerra».
Zeray Hailemariam, experto en ciencias políticas, expresó su preocupación ante la posibilidad de un nuevo conflicto.
«Si Tigré y el Gobierno federal, así como ambos países (Etiopía y Eritrea), entran en una guerra abierta, se producirán más desplazamientos masivos, un colapso importante de los servicios sociales y una crisis humanitaria más devastadora que la anterior en Tigré», afirmó a EFE Zeray.
La guerra de Tigré empezó el 4 de noviembre de 2020 cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el FPLT (partido que gobernaba entonces la región), en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
El conflicto se zanjó en 2022 con un acuerdo de paz firmado en Pretoria, capital de Sudáfrica, de difícil cumplimiento.
Al menos 600.000 personas murieron en la guerra, según el mediador de la Unión Africana en la contienda, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE
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