Carolina Durante aparece en Bogotá con mucha fuerza y enciende al público colombiano
Bogotá, 26 mar (EFE).- El concierto de este miércoles transcurrió como otro día más en la oficina para Carolina Durante, aunque esta vez en Bogotá, donde el grupo madrileño apareció con mucha fuerza frente a un público expectante que parecía preparado como si el impacto fuera precisamente lo que estaban esperando.
Sin demasiadas ceremonias, aunque una hora más tarde de lo esperado, la banda presentó en la sala Lourdes Music Hall de la capital colombiana su tercer álbum ‘Elige tu propia aventura’, con el que demuestran que son uno de los grupos de indie-rock que ahora mismo están en la cúspide de la escena musical española, pero también que tienen a sus fieles en Latinoamérica.
Cuando Diego Ibáñez, vocalista de Carolina Durante, apareció sobre el escenario, la respuesta fue inmediata. Bastaron unos acordes para encender la sala y poner a saltar al público al ritmo de ‘Joderse la vida’.
Como suele pasar en los conciertos del grupo, los pogos no tardaron en ser protagonistas del show, pues la euforia y la rabia de ‘Aaaaaa#$!&’ y ‘Misil’ terminaron de encender a un público que ya se movía sin demasiado orden.
«Me estoy mareando», confesó Ibáñez, afectado por el mal de altura de Bogotá, a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, sin que ello le impidiera cantar ‘Tempo 2’ y ‘Niña de Hielo’, dos temas que desataron la jovialidad de la banda y con ella la de los asistentes.
«Dieta de joven»
Esa catarsis colectiva conectaba con el carácter generacional que atraviesa las canciones de Carolina Durante, con letras que hablan de la precariedad cotidiana, de trabajos que no convencen y de esa «dieta de joven» a base de café, prisas y decisiones a medias.
Los Carolina le cantan al vértigo de rondar los 30 con canciones como ‘Tomé café’, ‘Dios Plan’ o ‘Verdes, Césped’, donde aparece esa sensación de no estar a la altura y las dudas propias de una generación que tiene la impresión de llegar tarde a todo, mientras intenta encontrar su lugar sin tener demasiado claro cuál es.
Los pogos solo cesaron cuando Ibáñez se acercó al borde del escenario para sentarse junto al público e interpretar la canción que da título a su último disco, ‘Elige tu propia aventura’.
Fue entonces cuando, tras vítores de los fans con el nombre del grupo, que el líder devolvió con una exagerada reverencia, sonó ‘La noche de los muertos vivientes’, con reproches de «tus puñales aún me duelen» que combinaban con el diseño de un cuchillo junto con el nombre de la banda y un discreto “de Madrid” que funcionó como escenografía durante todo el show.
También hubo espacio para otras de las caras más reconocidas de la banda con temas como ‘Granja escuela’, una oda a la amistad que rescata a ese amigo que está «al borde del precipicio», ‘Yo pensaba que me había tocado Dios’ o ‘En verano’.
Desamor y celebración colectiva
El tono más emocional llegó con ‘Probablemente tengas razón’, una canción de desamor que, lejos de sonar contenida, se transformó en uno de los momentos más rockeros y animados de la noche, con guitarras aceleradas y coros que convertían la melancolía en celebración colectiva, abrazando esa tristeza de todo lo que acaba sin motivo aparente.
Ya en la recta final de la hora larga en la que el grupo no paró de cantar, llegó el turno de ‘Perdona (Ahora Sí que Sí)’, su canción junto a la cantante Amaia Romero, y ‘Normal’, uno de sus éxitos más recientes que cuenta con la colaboración de Rosalía.
El túnel pesimista de las letras de Carolina Durante acabó viendo su luz con ‘Hamburguesas’, donde el grupo confía en lograr «salir de este hoyo» y asegura que «fuera hay cosas preciosas», incluso las «putas gaviotas». EFE
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