China se presta a mediar entre Afganistán y Pakistán tras la escalada del conflicto
Pekín, 27 feb (EFE).- China afirmó este viernes que ha estado mediando «a través de sus propios canales» para aliviar las tensiones entre Pakistán y Afganistán y se mostró dispuesta a seguir desempeñando «un papel constructivo» tras la reciente escalada militar entre ambos países, donde mantiene intereses económicos.
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning señaló hoy en rueda de prensa que Pekín está «profundamente preocupado» por la situación y «apenado por las víctimas» de los enfrentamientos.
«Si el conflicto continúa o se intensifica, traerá daños y pérdidas a ambas partes», advirtió.
Mao instó a Islamabad y Kabul a «mantener la calma y ejercer moderación», resolver sus diferencias mediante el diálogo y la negociación y lograr un alto el fuego «lo antes posible».
Asimismo, afirmó que China «se opone firmemente al terrorismo en todas sus formas».
Preguntada por una posible evacuación de ciudadanos y empresas chinas o la suspensión de vuelos, la vocera indicó que las autoridades están «siguiendo de cerca» la evolución de los acontecimientos y que proporcionarán «la asistencia necesaria» a los nacionales que la requieran.
También pidió a ambas partes que garanticen la seguridad del personal, los proyectos y las instituciones chinas en los dos países.
Las declaraciones se producen después de que Pakistán asegurara haber bombardeado en la madrugada del viernes «objetivos militares» en Kabul, Paktia y Kandahar y declarara una «guerra abierta» con Afganistán.
Los talibanes confirmaron los ataques sobre la capital y afirmaron haber lanzado operaciones de represalia, en una escalada que sigue a varios días de combates en la frontera delineada por la denominada Línea Durand
China mantiene estrechos vínculos estratégicos con Pakistán, al que considera un socio clave en la iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda y en el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), y ha exigido en reiteradas ocasiones garantías de seguridad tras ataques contra trabajadores chinos en territorio paquistaní.
Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, Pekín ha desarrollado además una relación pragmática con Kabul centrada en la cooperación en materia de seguridad y en la protección de sus intereses económicos. EFE
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