Condenada una diputada finlandesa por incitación al odio contra los homosexuales
Helsinki, 26 mar (EFE).- El Tribunal Supremo de Finlandia condenó este jueves a la diputada cristianodemócrata Päivi Räsänen por incitación al odio contra los homosexuales por publicar opiniones homófobas amparándose en la Biblia, delito del que había sido absuelta en dos instancias anteriores.
Tras más de siete años de proceso judicial, el Supremo finlandés condenó a una multa de 1.800 euros a la diputada, exlíder del Partido Cristianodemócrata, por el contenido de un panfleto religioso publicado en 2004 y difundido en 2019 en su perfil de ‘Facebook’, en el que afirmaba que la homosexualidad es un pecado causado por un trastorno psíquico.
El obispo Juhana Pohjola, representante de la Fundación Luther, también fue condenado por el mismo delito a una multa de 5.000 euros por publicar el panfleto y difundirlo en la página web de la fundación.
No obstante, la Justicia absolvió a Räsänen de otras declaraciones homófobas realizadas en las redes sociales y en la televisión estatal ‘YLE’, al considerar que no constituyen un delito de incitación al odio, sino que forman parte de su derecho a la libertad de expresión.
Entre ellas, figura un mensaje publicado en Twitter (la actual X) en 2019, en el que criticaba el apoyo de la Iglesia Evangélica Luterana, mayoritaria en el país nórdico, a la celebración del Día del Orgullo Gay.
«¿Cómo encaja la base doctrinal de la iglesia, la Biblia, con el hecho de que la vergüenza y el pecado se conviertan en motivo de orgullo?», escribió Räsänen, adjuntando una foto de una página del Antiguo Testamento que condena la homosexualidad.
Años antes, en 2010, criticó en un debate de la televisión nacional ‘YLE’ la legislación finlandesa, que reconocía el derecho de los homosexuales a registrarse como pareja de hecho, al considerarlo un paso previo hacia el reconocimiento del matrimonio homosexual, que fue finalmente aprobado en 2017.
Las declaraciones de la entonces líder democristiana fueron tan controvertidas que cerca de 30.000 feligreses se dieron de baja en la Iglesia Luterana en poco más de una semana tras la emisión del debate televisado.
El largo proceso judicial contra Räsänen ha sido utilizado por organizaciones cristianas de todo el mundo para defender la libertad de expresión y criticar las legislaciones que reconocen los derechos de la comunidad LGTBI.
En febrero pasado, Räsänen fue invitada por un congresista republicano estadounidense a hablar sobre su procesamiento ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, como parte de una audiencia sobre censura extranjera titulada «La amenaza que Europa representa para la libertad de expresión y la innovación en Estados Unidos». EFE
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