Condenado a cadena perpetua, el chileno Zepeda busca de nuevo su inocencia en Francia
París, 16 mar (EFE).- Más de un año después de que la sentencia por la que fue condenado en Francia a 28 años de cárcel fuera anulada por el Supremo, el chileno Nicolás Zepeda volverá a sentarse en el banquillo de los acusados en la repetición del juicio en apelación que comenzará este martes en Lyon.
Una nueva oportunidad para este joven condenado por haber asesinado en 2016 a su exnovia, la japonesa Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo no fue encontrado, un crimen por el que siempre ha clamado su inocencia pese al conjunto de pruebas en su contra.
Será la tercera vez que se siente en el banquillo de los acusados, tras haber recibido dos penas de 28 años de cárcel, la última en diciembre de 2023, que sus abogados apelaron al Supremo por defecto en el proceso.
Algo que la máxima instancia judicial del país reconoció, al considerar que durante el proceso uno de los investigadores agregó al caso nuevos elementos. Por ello ordenó la repetición del juicio en apelación y ordenó que se llevara a cabo en una nueva instancia, esta vez en Lyon.
Zepeda, en prisión preventiva mientras se preparaba este nuevo proceso, no ha dejado de clamar su inocencia desde el primer momento.
Para su familia y sus abogados será una nueva oportunidad de demostrar su inocencia, algo que este chileno de 34 años siempre ha sostenido.
Zepeda fue condenado por el asesinato de Kurosaki, que desapareció cuando tenía 21 años en la noche del 4 al 5 de diciembre de 2016, justo después de haber mantenido un encuentro con el chileno en su habitación de la residencia de estudiantes de Besançon (este), ciudad a la que ella había acudido en un intercambio universitario.
El cuerpo de la joven nunca fue encontrado, pero tanto en primera instancia como en Apelación la acusación presentó indicios que apuntaban a la autoría del crimen por parte de Zepeda.
Los testimonios de varios estudiantes que apuntaban a una pelea entre ambos, la adquisición de un bidón de cinco litros de combustible y fósforos por parte del chileno antes de la desaparición de la chica o el hecho de que él usara las redes sociales de ella tras la desaparición de la misma fueron algunos de ellos.
Ambos habían mantenido un noviazgo cuando el chileno efectuó parte de sus estudios en Japón.
En 2016 ella se trasladó a Francia, donde tenía un nuevo novio, y él acudió a ese país desde Chile para tratar de reconquistarla, según su propio testimonio en los procesos previos.
Tras los hechos, Zepeda volvió a su país, desde el que fue extraditado en julio de 2020 tras comprobar la Corte Suprema de Chile que existían «antecedentes con fundamento serio, cierto y grave» para acusarle. EFE
lmpg/cat/jgb