¿Fríos los suizos?
Con una convivencia que contribuye a erradicar estereotipos, y unos ingresos que permitieron cubrir gastos y anular deudas, el saldo de los Encuentros Folclóricos Internacionales de Friburgo fue positivo.
Por otra parte, la XXXIII edición de la cita cultural se cerró con los adioses de Pierre Stempfel, uno de sus fundadores.
«Fue la primera vez que nos presentamos en Friburgo y nos gustó muchísimo. Creíamos que los suizos serían un poco fríos pero han sido excelentes, parecidos a los de Cataluña».
El comentario es de Andrés García, copresidente de la Federación de Grupos Folclóricos de Cataluña y copresidente del Grupo Esbart Sant Martí de Barcelona, una de las nueve agrupaciones folclóricas que se presentaron este verano en Friburgo, en el marco de los Encuentros Folclóricos Internacionales.
Su opinión concuerda con aquella de Romina González, la joven directora artística del grupo Paraguay Eté, que también acudió a la cita cultural:
«Pensábamos que iban a ser un poco más fríos pero nos sorprendieron con su calidez (…) Ha sido una experiencia maravillosa. Friburgo es una ciudad muy, muy linda, muy acogedora, con gente muy simpática que nos ha tratado muy, muy bien y que ha hecho que este festival sea algo muy especial para nosotros».
Y si de estereotipos se trata…
Entonces, por aquello de las ideas preconcebidas, un suizo no es necesariamente un témpano de hielo, como el folclor español no es propiedad exclusiva de los andaluces:
«Sobre el grupo español he escuchado comentarios muy positivos. Había gente sorprendida porque cuando uno imagina España, imagina más bien la región de Sevilla, y aquí el grupo es de Cataluña y es muy bueno», asienta Marc Stempfel, responsable de la producción del espectáculo.
Pero, no todo es falso. Para Chloé, una joven profesora que participa en los Encuentros como voluntaria:
«Todos los grupos son cálidos, pero por ejemplo los latinos tienen la reputación de ser muy, muy cálidos y eso lo hemos notado con mucha frecuencia con los grupos que tenemos aquí que bailan, que dan una energía muy especial al público».
Números negros
«Estamos muy contentos. En los años precedentes habíamos acumulado deudas y ahora, gracias al apoyo de nuevos patrocinadores privados, y a las condiciones meteorológicas formidables, fuimos capaces de generar este año beneficios que van a cubrir todas las dudas del pasado», comenta Stéphane Maret a swissinfo.
Entrevistado en el marco del cierre de la versión 2007 de los Encuentros Folclóricos Internacionales de Friburgo (RFI), que marcó su estreno al frente del Comité de Organización, Stéphan Maret estableció también un balance general satisfactorio.
«¡Ah, es formidable! Estoy verdaderamente muy, muy contento. Lo que me motivó mucho fue el encuentro con la gente. Tuve contactos con sudamericanos, africanos, asiáticos, personas del Este y eso es extremadamente enriquecedor. Desde el punto de vista de la organización estoy muy contento porque funciona muy bien. Hay gentes muy motivadas…»
Y entra esos entusiastas colaboradores que año con año hacen posible la realización y el éxito de los RFI, se encuentran los voluntarios. Un ejército de entre 250 y 300 personas que con eficacia y generosidad participan de una u otra manera en la manifestación.
«Algunos están aquí desde hace muchos años, 30, 32… y eso asegura una gran estabilidad al festival. Hay un ambiente formidable y gentes muy motivadas por ese contacto justamente. Cada voluntario tiene la posibilidad de encontrar a gentes del mundo entero y yo creo que es verdaderamente ese el motor que hace que esto marche muy bien».
Una semana «enorme»
Chloé es una de esas personas que trabaja en forma ‘benévola’. Desde hace 9 años acompaña a los integrantes de las diversas delegaciones de artistas que vienen a Friburgo. Dados sus conocimientos de la Lengua de Cervantes, el año pasado estuvo con los bailarines colombianos y éste, con la misión paraguaya.
«Me gusta el hecho de compartir con personas de todas partes del mundo. Es como una semana de vacaciones aquí en Friburgo pero con la mente fuera de Friburgo (…) Es una semana completa. Trabajamos 100 horas. Todo el tiempo estamos con el grupo, desde el desayuno hasta la noche; hasta que ellos se acuestan. Nos toma mucha energía, pero lo hacemos de corazón».
Para esta profesora de la ciudad sede de los RFI, la del evento es «una semana enorme», pero «también es una tristeza enorme al despedirnos», aunque en muchas ocasiones huéspedes y anfitriones mantienen el contacto «y nos visitamos».
Y es que los Encuentros Folclóricos Internacionales permiten también tejer lazos, y, en el decir de Stéphan Maret, aumentar la apertura hacia otras culturas y fortalecer la tolerancia.
swissinfo, Marcela Águila Rubín, Friburgo
220 artistas participaron en la edición 2007 de los RFI.
Entre 250 y 300 personas trabajaron de manera voluntaria.
Alrededor de 30.000 personas tuvieron contacto con el festival.
Los beneficios de este año permitieron cubrir los gastos actuales y subsanar el adeudo de 30.000 francos del año pasado.
El Ballet Catalán Esbart Sant Marti, de Barcelona fue fundado en 1945. Ha participado en más de 1000 manifestaciones fuera de España, incluidos los más prestigiosos festivales folclóricos. Está compuesto por 20 bailarines y una ‘colba’ de 12 músicos.
Fundado por el etnólogo Mario Garcia Siani y compuesto por 23 artistas, el Grupo Paraguay Eté se dio por misión representar, de la manera más fiel posible, la imagen real de las tradiciones paraguayas. Las danzas corresponden a la imagen del pueblo guaraní: vivas, sensuales y románticas.
Participaron:
España, Paraguay, Chipre (Norte), Senegal, Sri Lanka, Vietnam, Rumania, Canadá y Azerbaiján.
La agenda del evento incluyó asimismo:
El coloquio ‘La salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial’.
Un espectáculo de iniciación a la danza para alumnos de primaria.
La conferencia ‘Las mujeres de ayer y hoy, la transmisión de saberes’, sobre las tradiciones de los Indios Hurones de Canadá.
La tradicional ‘Jornada familiar’ en la que los artistas compartieron los alimentos con familias de la ciudad sede del evento.
El domingo (26.08.07), en el cierre de los RIF, se anunció ahí el retiro de Pierre Stempfel, uno de los fundadores de los Encuentros. También ex director de la Cruz Roja de Friburgo, el actual vicepresidente del Comité de Organización dejó ese organismo «para dar oportunidad a nuevos representantes».
En 1975 nacían en Friburgo los RFI, que con el tiempo se convertirían en la única manifestación anual de su género en Suiza.
Con Pierre Stempfel participaron en la fundación, Albert Bugnon, responsable de las Relaciones Internacionales y de la elección de los grupos invitados, y de Cyrill Renz, secretario general del Consejo Internacional de las Organizaciones de Festivales de Folclor y de Arte Tradicional (CIOFF).
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