Poetisa boliviana leyó en Berna su obra

Regula Althiok, Norah Zapata y Julia Maurer en la velada literaria.

La poesía de Norah Zapata Prill ha sido traducida al alemán, francés, checo y árabe. Su temática incluye los países donde la autora pasó parte de su vida: Bolivia y Argentina.

Este contenido fue publicado el 29 mayo 2007 - 16:31

Fragmentos de la prolífica obra de esta poetisa boliviana fueron presentados en una velada literaria organizada en Berna por Cultura y Desarrollo.

Este centro de documentación del arte y la cultura trabaja con artistas de Africa, Asia y Latinoamérica que residen varios años en Suiza.

Y Norah Zapata está en este país, precisamente en Lausana, desde mediados de los 70. Por tanto, Suiza, España, Italia y Francia, así como Bolivia y Argentina son contextos que han marcado su poesía y le han dado carácter universal y local.

"Las influencias nos penetran de mil maneras. Desde niña conozco ese fenómeno doloroso e interesante de la emigración", respondió a un suizo que le preguntó si al escribir era más europea o sudamericana.

Zapata ha conservado la calidez humana, que se dice caracteriza al latinoamericano. Antes de empezar la velada, saludó a cada uno de los 'Llajtamasis' (paisanos, en quechua) que formaban más de la mitad del auditorio.

A estos bolivianos residentes en la Suiza germanófona y francófona dedicó 'Emigrante', uno de los poemas: "...partir / estar presentes y estar ausentes en los días que nacen / en los días que mueren... partir / con la sonrisa rota de una madre / partir / retrasando el reloj para volver a tiempo...".

"Suenan mejor en alemán y en francés"

Zapata leyó sus poemas en español y Julia Maurer, joven colombiano-alemana y estudiante de actuación en Berna, los leyó en alemán con una intensidad y perfecta vocalización que parecían enriquecerse aún más en la lengua de Goethe.

La autora compartió esta impresión. "Cuando mis poemas empezaron a ser traducidos al francés me parecía que eran más significativos que en español. Ahora tengo la misma sensación, creo que suenan mejor en alemán".

Norah Zapata vivió siempre entre dos culturas, entre dos o más idiomas. En Cochabamba se habla español y quechua, en la Paz, español y aymara. En Suiza, el francés se ha convertido en su segunda lengua.

Como otros emigrantes, también vivió en Suiza comienzos difíciles. Aquí, la poeta tan conocida en Bolivia, con una "vida plena de realizaciones profesionales pero llena de insatisfacciones personales", desempeñó diversos oficios -cuidar niños o limpiar casas-, hasta que como enfermera pudo entrar al centro psicogeriátrico La Naz, que hoy dirige.

Poesía, fuente de evasión y evolución

"Idioma, mentalidad, costumbres, todo era diferente en Suiza. No tenía permiso de residencia. Pero me esforcé y encontré a personas solidarias: bolivianos refugiados políticos, una joven española que me abrió el camino a la institución donde hoy trabajo, la directora italiana que al saber que era escritora me nombró su asistente", refiere Zapata a swissinfo.

Cada vez que encontraba una espina -prosigue-, me acordaba que mi autoexilio era voluntario y pasajero. Entonces, la poesía y el arte en general fueron fuentes de evasión y de evolución, lo que vale para todos, pues todos tenemos la poesía en la profundidad del alma.

Hoy, Zapata se siente una pieza más del 'rompecabezas' socioeconómico y cultural suizo. "Tenía 32 años cuando llegué a Suiza, conocía mis raíces y no corría el riesgo de la aculturación. Hoy, a los 61 años, me considero ciudadana del mundo", dice la poeta, quien, no niega sentir nostalgia por el 'paraíso perdido'.

Tampoco cierra los ojos al dolor, al contrario, lo considera una fuerza creativa. Lo mismo dijo al responder a una pregunta del público sobre si la felicidad es aburrida: "Sí, en mis poemas el dolor está presente porque es el impulso para seguir adelante. Los días bellos no inspiran y nada es fácil cuando se busca lo esencial".

Confrontada a diario con el deterioro físico y mental, la soledad y la muerte, Zapata aborda estos temas en su poesía. "El sufrimiento, con lo que tiene de secreto e inexplicable, no puede sino conmovernos y llevarnos a la aceptación del misterio. "¿Para qué la vida si existe la muerte? ¿Y para qué la muerte si la vida existe?, dice Leopardi. Estos cuestionamientos se dan en mi trabajo porque corresponden a nuestra condición humana".

Poesía es catarsis, denuncia social y belleza

Escribo, continuó, para reflejar en la poesía las experiencias humanas, sus claro-obscuros. "Escribir es una catarsis, me libera de sensaciones, emociones, pensamientos. Es también la denuncia social a las injusticias y un medio para transmitir belleza" .

Preguntada sobre cómo compagina su labor de directora de un centro psicogeriátrico con la de poeta, Zapata responde: "Cuando la inspiración viene como una necesidad y debo postergarla por el trabajo, me siento terriblemente frustrada y, a veces, cuando favorezco mi actividad poética, me siento culpable. Es difícil, pero no siempre incompatible.

Regula Althiok, geógrafa y estudiosa de la literatura española, presentó la biografía y la obra de Zapata en alemán y español. Sólo en un momento se negó a traducir estas palabras de la poeta: "Mi enorme gratitud a Regula, por el tiempo consagrado a la revisión de mis poemas traducidos al alemán. Encontrarla en mi camino fue un verdadero acto poético".

Chudy Burgi, co-directora de Cultura y Desarrollo y responsable de la sección Literatura, señaló a swissinfo que en cada velada literaria se vive una atmósfera especial. "Los latinoamericanos, que vinieron hoy en gran número, se mostraron interesados en saber cómo trabaja, cómo surge la obra de Zapata".

A esta poeta llegamos a través de un editor alemán, quien ha traducido su obra y nos la recomendó especialmente. Yo sólo conocía uno de sus poemas. Hoy los he escuchado en alemán y puedo decir que son impresionantes, no están fijados a un tiempo o lugar, sino que abordan experiencias fundamentales que unen a todos, indicó.

En dos años, Zapata se jubila –'lo espero como si fuera el Premio Nobel'– y entonces pedirá la naturalización suiza para poder vivir en sus dos mundos- Suiza y Bolivia- sin problemas.

Entonces pasará más tiempo con su hija Daysi en Lausana; y con su hermano, sobrinos, amigos que quedaron en Bolivia. Visitará sus cerros, sus calles y sus cementarios, allí donde descansan todos aquellos que se fueron durante su larga ausencia.

swissinfo, Rosa Amelia Fierro.

Contexto

- Cultura y Desarrollo documenta el trabajo de los artistas emigrantes en Suiza.
- Es el centro cultural de Pan para el Prójimo, Fastenopfer, Swissaid y Terre des hommes Schweiz.
- Esta institución es cofinanciada por la COSUDE y Pro Helvetia.
- eL Objetivo de su actividad es la integración de artistas de Africa, Asia y América Latina al paisaje cultural suizo, el fomento del diálogo intercultural y el respeto por otros valores culturales.
- En 1998 recibió el Gran Premio a la Cultura del cantón de Berna.
- Las veladas literarias son apoyadas por la Biblioteca Kornhaus y las oficinas culturales de la ciudad y el cantón de Berna.
- La próxima velada se realizará el 4 de setiembre. Entonces se presentará Minou Moshiri, autora iraní.

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Datos clave

- 1946: Nora Zapata Prill nació en Cochabamba.
- 1952: La Reforma Agraria afectó las propiedades de sus padres y emigró a La Paz.
- Empezó a escribir poemas a los 13 años. Cuando tenía 20, el crítico literario Juan Quiroz empezó a publicarlos en el diario 'Presencia'.
- 1964: fue a Argentina para seguir la carrera de Medicina.
- 1965: interrumpió sus estudios por la grave crisis económica que sufría Bolivia.
- Al regresar estudia Literatura en Cochabamba y llega a ser docente de la especialidad en la Universidad de La Paz.
- Después se fue a trabajar a Villazón, en la frontera con Argentina.
- 1972: recibió una beca para hacer una maestría en España, luego fue a la universidad italiana de Peruggia y a Francia.
- 1973 y 1977: gana el premio literario boliviano 'Franz Tamayo'.
- Durante varios años fue investigadora del Teatro de la Universidad de San Andrés y coordinadora de la Casa de la Cultura con sede en la capital boliviana.
- A mediados de los 70 decide 'dejar todo atrás' y lanzarse al mundo para 'conocerse mejor a si misma' en otro contexto.
- Llega a Suiza con la idea de quedarse 'poco tiempo'. Ya lleva 30 años aquí.
- Ha publicado 4 poemarios: 'De las estrellas y el silencio', 'Géminis en invierno', 'Diálogo en el acuario' y 'Fascinación del fuego'.
- Además ha escrito otros poemas publicados en revistas literarias y en antologías de poesia latinoamericana.
- Desde 1993 es integrante de la Academia Boliviana de la Lengua y directora de un centro psicogeriátrico en Lausana.

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