La élite de la vela suiza, entre las mejores del mundo
Suiza es un país pequeño, sin salida al mar. Sin embargo, figura entre las grandes potencias mundiales de la vela. ¿Cómo lo consiguió? La respuesta emerge al seguir la estela de algunos de sus navegantes más audaces.
Suiza es una gran potencia en vela. Eso se debe a su espíritu innovador y, sin duda, también a la fortaleza económica del país, porque la navegación a vela es un deporte costoso. Más aún en la élite mundial, donde los límites se llevan al extremo y el desgaste del material es constante. A ello se suma el lago Lemán, que durante generaciones ha ofrecido el escenario ideal para alimentar las ambiciones náuticas del país.
Basta con observar a los nombres destacados de la regata para entender hasta qué punto un país sin salida al mar ha ampliado los límites de lo posible en los océanos.
Justine Mettraux, 1986 – la mujer más rápida del mar
A los 27 años, Justine Mettraux terminó segunda en la regata ‘Mini TransatEnlace externo’ y se convirtió en la mujer más rápida en la historia de la competición. En esta prueba, los regatistas cruzan el Atlántico en solitario a bordo de embarcaciones de apenas 6,50 metros de eslora. Fue allí donde Mettraux dejó por primera vez su huella.
En 2024, y ya como la mujer más rápida de la historia, también completó la regata en solitario más dura del mundo: la Vendée GlobeEnlace externo (véase el recuadro más abajo). Esta prueba consiste en dar la vuelta al mundo a vela, sin escalas ni asistencia. Mettraux necesitó 76 días para completarla y finalizó octava en la clasificación general, por detrás de embarcaciones técnicamente más avanzadas.
La navegante ginebrina alcanzó así la cima de la vela mundial. A su apodo, «Justine la Máquina», se sumó en 2025 el título oficial de ‘Regatista Mundial del Año de Rolex’Enlace externo. Ninguna figura suiza de la vela había recibido antes esta distinción.
Alan Roura, 1993 – el constructor de redes
Alan Roura pasó su infancia en barcos de vela. Sus padres se ocuparon de su educación y le dieron clases escolares a bordo, sin tocar tierra. A los 23 años participó por primera vez en la Vendée Globe, en 2016Enlace externo, convirtiéndose en el regatista más joven de la historia en completar esta prueba extrema.
La Vendée Globe es una regata alrededor del mundo en solitario, sin escalas ni asistencia. Representa un desafío físico y mental extremo para todos los participantes y está considerada la prueba definitiva de la navegación oceánica. Creada en 1989, se disputa cada cuatro años desde 1992.
En 2019, el deportista ginebrino (oriundo de Onex) estableció el récord de la travesía transatlántica en solitario más rápida. En su segunda participación en la Vendée Globe, en 2024Enlace externo, seguía siendo el regatista más novato de la historia de la prueba.
En 2025, Alan Roura reunió a un equipo de jóvenes regatistas helvéticos de primer nivel y compitió con ellos en la The Ocean Race EuropeEnlace externo, una regata en la que las embarcaciones se llevan al límite de lo técnicamente posible. Este ‘Swiss Offshore TeamEnlace externo’ – que compitió bajo el nombre de ‘Equipo AMAALA’Enlace externo–, nació junto a Simon Koster y Elodie Mettraux (hermana de Justine), y reunió a algunos de los jóvenes navegantes de la Confederación más experimentados del momento, entre ellos el también conocido Félix OberleEnlace externo. Aunque la embarcación suiza era técnicamente menos competitiva que la de otros equipos, el objetivo de Roura era construir un proyecto colectivo a largo plazo.
Actualmente, el ‘constructor de redes’ busca una nueva embarcación para la temporada 2026, además de nuevos patrocinadores, un terreno en el que ya ha demostrado una notable capacidad.
Oliver Heer, 1988 – el incansable
Tras la muerte prematura de su padre, un apasionado de la vela, Oliver Heer decidió, a los 26 años, convertirse en regatista profesional. Se trasladó al Reino Unido y aprendió el oficio de la mano de algunos de los mejores del mundo.
En 2025, Heer completó la Vendée GlobeEnlace externo , convirtiéndose en el primer suizo de habla alemana en lograrlo. Lo hizo con uno de los presupuestos más modestos de toda la flota y a bordo de una de las embarcaciones más veteranas de la prueba. Tenía claro su objetivo: simplemente terminar la regata.
Hoy, Heer, oriundo de Rapperswil, en el cantón de San Galo, ha conseguido adquirir el antiguo barco de Justine Mettraux para reacondicionarlo. Desde Inglaterra, donde desarrolla su carrera, aspira a los primeros puestos de la Vendée Globe, considerada la prueba más exigente de la navegación oceánica. La experiencia necesaria para ello la ha adquirido en numerosas regatas internacionales.
Pierre Fehlmann, 1942 – el padrino
Pierre Fehlmann fue el primer patrón suizo en atraer la atención mundial hacia la capacidad de la Confederación en la navegación oceánica. Es, además, el indiscutido padrino de la vela de alta mar en el país alpino. Ingeniero hidráulico y mayor del ejército, no deja nada al azar.
Fue el primero en su país en comprender cómo organizar los grandes presupuestos que exige este costoso deporte. Fehlmann consiguió que el banco UBS patrocinara su embarcación. En 1986, el ‘UBS Switzerland’ fue el más rápido de la Whitbread Round the World RaceEnlace externo y estableció un nuevo récord en tiempo real.
Fehlmann sigue siendo la única persona en el mundo que ha capitaneado esta prestigiosa regata en cinco ediciones consecutivas, siempre con tripulaciones íntegramente suizas. Construyó deliberadamente esos equipos a su alrededor, tal como hoy lo hace Alan Roura con su Swiss Offshore Team. De esas tripulaciones surgieron futuras figuras de la navegación oceánica, como Stève Ravussin.Enlace externo
Su carrera competitiva terminó en 1994, pero su reputación como navegante de extraordinaria precisión perdura. Esa fama se consolidó especialmente tras una maniobra frente a Ciudad del Cabo (Sudáfrica), durante la cual superó a todos sus competidores con una ventaja de más de 16 horas.
«Basamos nuestra estrategia en un análisis asistido por ordenador de las condiciones meteorológicas de los últimos cuatro años», explicó posteriormente. Era 1985, en la época de los disquetes.
Dominique Wavre, 1955 – diez vueltas al mundo
El ginebrino Dominique WavreEnlace externo formó inicialmente parte de la tripulación de Pierre Fehlmann. Más tarde, completó tres veces la Vendée Globe. En 2001 se convirtió en el primer patrón de la Confederación en terminarla, y en 2004Enlace externo logró el mejor resultado de un regatista suizo al obtener el cuarto puesto. En total, ha dado la vuelta al mundo diez veces en competiciones oceánicas.
Wavre también participa en numerosas regatas junto a su compañera Michèle Paret. «Ella lleva el timón, yo ajusto las velas», dijo en una ocasión.
Bernard Stamm, 1963 – el temerario
Bernard StammEnlace externo también comenzó su carrera como miembro de la tripulación de Pierre Fehlmann. Ingeniero forestal de formación, descubrió el mar trabajando como marinero en buques de carga. Entró en la historia náutica al batir el récord transatlántico en 2001Enlace externo. En 2005 estableció el récord mundial de la vuelta al mundo más rápida: 50 días y 20 horas, y en 2017 mejoró esa marca en diez días. En 2007 ganó la regata Velux 5 Oceans en navegación a vela en solitario alrededor del mundo con el mayor margen en toda la historia de la carrera.
Pero el regatista ginebrino también ha estado marcado por numerosos contratiemposEnlace externo. Perdió la quilla en una ocasión y ha sobrevivido a colisiones, averías y tormentas extremas. Hoy resume así su experiencia: «O logras controlar las fuerzas que actúan sobre el barco, o algo termina rompiéndose».
Mathis, Yvan y Laurent Bourgnon
Laurent Bourgnon también pasó por la escuela de Pierre Fehlmann. A los 20 años ya había cruzado el Atlántico en un catamarán abierto. En 1994 ganó la Route du RhumEnlace externo, una de las pruebas más exigentes de la navegación oceánica en solitario.
Durante casi 20 años también mantuvo el récord mundial de la mayor distancia recorrida en 24 horas. Bourgnon se convirtió además en piloto de rally y terminó décimo en el Rally París-Dakar. Está desaparecido desde 2015, tras una inmersión.
Laurent creció en un velero junto a su hermano Yvan BourgnonEnlace externo, con quien compartió numerosas experiencias en el mar. Hoy es Mathis BourgnonEnlace externo, hijo de Yvan, quien está empezando a llamar la atención en el mundo de la navegación oceánica.
En 2025 ganó la Mini TransatEnlace externo en su categoría y es considerado la próxima gran promesa de la vela suiza. Mathis habla de su tío, Laurent Bourgnon: «Laurent era una estrella. Muy pronto comprendí que los grandes navegantes que admiramos también tienen una parte más compleja».
Ernesto Bertarelli, 1965 – el patrón visionario
El multimillonario ginebrino Ernesto Bertarelli no puede faltar entre los pioneros suizos del mar. Fundó el equipo de vela Alinghi y reclutó a los mejores especialistas del mundo para cada puesto, tanto a bordo como en tierra. Esta estrategia dio resultado: Alinghi ganó la America’s Cup en 2003 y volvió a hacerlo en 2007.
Bertarelli, que creció a orillas del lago Lemán, soñaba desde niño con competir en esta prestigiosa regata. De hecho, formó parte del equipo a bordo en ambas victorias de Alinghi. El éxito del proyecto también se apoyó en la estrecha colaboración con la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) en el desarrollo tecnológico de los barcos.
Aún hoy, Ernesto Bertarelli sigue invirtiendo millones en la America’s Cup. Los barcos de esta competición alcanzan velocidades cercanas a los 100 km/h y continúan promoviendo el desarrollo de la tecnología náutica.
Así como la Formula 1 ha sido durante décadas el laboratorio de la industria automotriz, estas regatas se han convertido en el banco de pruebas del futuro de la navegación, mucho más allá de la vela.
Por cierto, Dona BertarelliEnlace externo, hermana de Ernesto, también ha logrado importantes resultados en vela. Ha competido habitualmente en equipos femeninos y mixtos, y durante años fue una de las referentes de la vela oceánica femenina. Con su catamarán «Ladycat», ganó el Bol d’Or en 2010Enlace externo, una de las regatas más importantes en aguas interiores. Su trayectoria ayudó a abrir camino a muchas regatistas de élite, entre ellas Justine Mettraux, que también formó parte del equipo «Ladycat».
Editado por Samuel Jaberg. Adaptado del inglés por Norma Domínguez. Versión en español revisada por Carla Wolff y Patricia Islas
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