Diferencias dentro del Gobierno alemán ante defensa de Von der Leyen de la energía nuclear
Berlín, 10 mar (EFE).- Las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, en las que ha calificado de «error estratégico» la reducción de la energía nuclear en Europa se han encontrado con reacciones encontradas dentro del Gobierno de Alemania, que se despidió definitivamente de esa tecnología en 2023.
Mientras el canciller y líder de la Unión Critianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, ha dicho que comparte la postura de Von der Leyen, el ministro de Medio Ambiente, el socialdemócrata Carsten Schneider, la ha rechazado de forma tajante.
No obstante, los dos políticos coinciden en que las declaraciones de Von der Leyen no tienen consecuencias para Alemania, donde, según Merz, la decisión de abandonar la energía nuclear es «irreversible».
«No se sorprenderán si digo que comparto la postura de Ursula von der Leyen. La misma no tiene consecuencias para Alemania, que tomó hace mucho la decisión de abandonar la energía nuclear, lo que es irreversible», dijo Merz en una comparecencia conjunta con el primer ministro checo, Andrej Babis.
«Yo lo lamento, pero tenemos que concentrarnos en nuestra política energética mejorando nuestras redes de distribución», agregó.
Un ministro escéptico
Schneider, por su parte, rechazó las declaraciones de Von der Leyen, así como el hecho de que la energía nuclear en Europa siga recibiendo subvenciones, y se mostró escéptico frente a los planes de construir pequeños reactores.
«Si una tecnología de alto riesgo después de tres cuartos de siglo sigue dependiendo de la ayuda del Estado, y en vista de que desde hace mucho hay mejores alternativas, hay obrar en consecuencia. Rechazo la idea de aportar más dinero de los contribuyentes para nuevos reactores de alto riesgo», señaló Schneider en un comunicado.
«Para construir nuevos reactores en una dimensión notable se necesita mucho dinero que faltaría en otras partes. Además, esos pequeños reactores se han venido anunciando desde hace años sin que lleguen, pero siguen pidiendo más subvenciones para ellos», abundó.
Schneider añadió que la energía solar y la energía eólica son más baratas, además de que «impulsan desde hace tiempos la transformación energética y no producen basura radioactiva».
«Alemania, en lugar de apostar por el espejismo nuclear, seguirá apoyando alternativas mejores, más seguras y más baratas. Nuestro país se ha hecho más seguro gracias al abandono de la energía nuclear. El consenso nuclear que se alcanzó hace quince años nos ha hecho bien y no debe arriesgarse a la ligera», subrayó.
Los últimos tres reactores nucleares de Alemania fueron desconectados de la red el 15 de abril de 2023.
El plan para el abandono de la energía nuclear se acordó en 2002 por iniciativa del entonces Gobierno del canciller Gerhard Schroder, compuesto por el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y Los Verdes.
En 2010, los plazos para el abandono se alargaron, bajo el segundo Gobierno de Angela Merkel, formado por una coalición de la CDU, la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP), formaciones tradicionalmente partidarias de la energía nuclear.
El impacto de Fukushima
En 2011, bajo el impacto de la catástrofe de la central nuclear japonesa de Fukushima, el Gobierno de Merkel, por iniciativa de la propia canciller, volvió a acelerar el plan de abandono de la energía nuclear, siendo Von der Leyen ministra de Trabajo.
Von der Leyen recordó este martes en una cumbre mundial sobre energía atómica en París que mientras que en 1990 el sector nuclear representaba un terció de la matriz energética europea, ahora sólo representa el 15 %
«Esa reducción fue producto de una decisión y retrospectivamente fue un error estratégico para Europa», dijo en alusión a la decisión del Gobierno de Merkel en 2011, del que ella formaba parte. EFE
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