Director general del CICR: La normalización de los conflictos es una tendencia preocupante
Isabel Saco
Ginebra, 19 mar (EFE).- La normalización de los conflictos armados se está convirtiendo en una tendencia preocupante que implica que el mundo se está volviendo «inmune a los efectos de la guerra» y asume sus consecuencias humanas de manera «demasiado superficial», dijo este jueves el director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Pierre Krahenbuhl.
«Y creo que lo que estamos observando, además de esta forma de normalización o de rendición ante las lógicas de la guerra, también es una multiplicación del número de conflictos», señaló en una reunión con un pequeño grupo de medios a los que expuso la visión de la organización humanitaria frente a los mayores escenarios de violencia armada en la actualidad.
El CICR registra 130 conflictos activos, lo que representa el doble que en 2009, con el añadido de que se trata de situaciones que se alargan más en el tiempo.
«Estos conflictos tienden a durar mucho tiempo, así que no solo hay una amplificación, un aumento en su número, sino que muy rara vez se ponen fin o se resuelven directamente de forma militar o mediante una vía negociada, que, por supuesto, siempre es preferible», comentó el ‘número dos’ de la organización.
Krahenbuhl recordó que a todo esto se añaden «las violaciones generalizadas del derecho internacional humanitario», cuyas consecuencias recaen en la población civil.
«Esto está alcanzando una escala que simplemente no habíamos visto de esta forma en décadas y creo que nos dice mucho sobre la relación que tenemos con la guerra», reflexionó el responsable de la gestión ejecutiva del CICR, la mayor organización humanitaria del mundo y guardiana de las Convenciones de Ginebra, el conjunto de reglas básicas a respetar en situaciones de guerra acordadas después de la Segunda Guerra Mundial.
Sobre las razones por las que el mundo está siendo arrastrado una y otra vez a nuevos ciclos de violencia mencionó «la fascinación y glorificación de la guerra» y la «deshumanización» del supuesto enemigo, lo que hace más fácil justificar la violencia en su contra.
Krahenbuhl sostuvo que todo esto se enmarca en «el retorno de las guerras entre Estados», como lo ejemplifican los conflictos entre Rusia y Ucrania, Pakistán y Afganistán, o Estados Unidos e Israel contra Irán.
En el primero de esos conflictos, el CICR participa cada mes en «la repatriación en ambos sentidos de un promedio de 1.000 cuerpos» y ha registrado 215.000 solicitudes individuales de búsqueda de personas desaparecidas.
El responsable, quien estuvo recientemente en Ucrania, relató que visitó entidades forenses que el CICR apoya y donde «hay miles y miles de cuerpos que permanecen sin identificar, almacenados en estas instituciones donde el personal intenta, primero, identificarlos, y luego dar respuestas a familias profundamente angustiadas».
De manera más general y frente a la ola actual de violencia armada, consideró que una de las causas podría ser que se presta mucha atención «a la gestión de crisis» en lugar de la prevención y de la resolución «creíble» de los conflictos.
Para ilustrarlo, recordó: «Hemos estado en la República Democrática del Congo durante 40 años, en Colombia durante 50, en Israel y en los territorios (palestinos) ocupados durante 70 años, así que, evidentemente, algo en el sistema internacional no está funcionando cuando se trata de proporcionar marcos creíbles para poner fin a los conflictos». EFE
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