EEUU juzga «creíble» y «grave» información sobre presencia de tropas de Eritrea en el Tigré
Estados Unidos juzgó «creíble» y «grave» la información sobre la presencia de tropas de Eritrea en el Tigré, región de Etiopía donde el gobierno de Adís Abeba lleva a cabo desde hace cinco semanas una operación militar contra las autoridades locales disidentes.
«Estamos al tanto de reportes creíbles de un involucramiento militar eritreo en el Tigré y lo vemos como un hecho grave», afirmó a la AFP un portavoz del Departamento de Estado el viernes. «Urgimos a que esas tropas se retiren inmediatamente», añadió.
El portavoz estadounidense se refirió también a informaciones sobre «violaciones de los derechos humanos» en la región y llamó a «todas las partes» a respetar el «derecho internacional humanitario», reclamando «una investigación independiente».
«Continuamos instando a todas las partes a que restablezcan la paz, protejan a los civiles, incluyendo a los refugiados, y autoricen un acceso humanitario sin obstáculos en el Tigré», insistió.
Las informaciones que Washington juzga como «creíbles» indican la participación de las tropas de Eritrea junto al ejército gubernamental del primer ministro etíope, Abiy Ahmed.
Abiy Ahmed lanzó el 4 de noviembre una ofensiva para perseguir a los dirigentes del Frente de Liberación del Pueblo del Tigré (TPLF), que desafían su autoridad desde hace meses.
Desde su llegada al poder en 2018, Abiy Ahmed hizo las paces con Eritrea, también enemiga frontal del TPLF desde una sangrienta guerra que enfrentó a ambos países entre 1998 y 2000, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz en 2019.
Si la presencia de tropas eritreas en el Tigré se confirma, haría realidad los temores de la comunidad internacional de que el conflicto se regionaliza.
– Misiones de evaluación conjuntas –
Por su parte, el gobierno etíope afirmó el viernes su intención de coordinar la entrega de ayuda humanitaria en el Tigré, en medio de un pulso con la comunidad internacional, que reclama desde hace varias semanas el acceso a esa región del norte del país.
Tigré, donde 600.000 habitantes -entre ellos 96.000 refugiados- dependían totalmente de la ayuda alimentaria incluso antes del inicio del conflicto, está prácticamente aislado del mundo desde el lanzamiento de la operación militar para destituir a las autoridades regionales disidentes.
Abiy Ahmed anunció el 28 de noviembre la toma de la capital regional, Mekele, y el fin de los combates.
Pocos días después, las Naciones Unidas se habían congratulado de haber obtenido del gobierno etíope un acceso humanitario sin restricciones al Tigré.
Sin embargo, la organización no pudo aplicar el acuerdo, mientras que el gobierno etíope reafirma constantemente la autoridad y soberanía sobre su territorio.
El miércoles por la tarde, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, anunció un nuevo acuerdo «para misiones de evaluación conjuntas», que no generó comentarios del gobierno etíope.
En los últimos días, el gobierno se ha esforzado por demostrar su capacidad para prestar la ayuda por sí mismo, por ejemplo, el viernes, cuando la oficina del primer ministro anunció que el Estado tomaría la decisión sobre el tipo de ayuda distribuida y las zonas a las que iba destinada.
«La entrega de la ayuda se inscribe en un marco de coordinación sometido a la autoridad del gobierno federal», escriben en un comunicado los servicios de prensa del primer ministro.
El texto añade que, para garantizar que «los agentes estén protegidos cuando operan en un entorno peligroso, el acceso se coordinará en consulta con el gobierno federal».
Esta aclaración refleja el hecho de que el domingo fuerzas progubernamentales abrieron fuego contra un equipo de las Naciones Unidas encargado de evaluar la situación de seguridad en Tigré.
Las autoridades etíopes declararon que el equipo había «forzado controles» en una zona a la que «no debía ir».