Ejército de Sudán rechaza las acusaciones de HRW sobre ataques contra civiles en Darfur
Jartum, 4 jun (EFE).- El Ejército de Sudán rechazó este miércoles las acusaciones vertidas por Human Rights Watch (HRW), que afirmó que las Fuerzas Armadas sudanesas lanzaron «ataques indiscriminados» contra civiles en barrios residenciales en Nyala, en el estado occidental de Darfur del Sur, que podrían constituir crímenes de guerra.
«Estos informes son sesgados y direccionados, y se producen en el marco de una conspiración contra el Sudán y su pueblo», afirmó el portavoz del Ejército sudanés, Nabil Abdala, en declaraciones a la televisión oficial sudanesa.
«Los ataques indiscriminados, presuntos crímenes de guerra, causaron la muerte y heridas a decenas de civiles», dijo la organización internacional en un comunicado, en el que recordó que la zona ha sido atacada repetidamente desde que las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) la tomaran a finales de octubre de 2023.
«Rechazamos estas pretensiones mentirosas que no se basan en ninguna evidencia», remarcó Abdala sobre la denuncia de HRW acerca de los ataques atribuidos al Ejército sudanés contra las zonas residenciales de Nyala.
Nyala, la capital de este castigado estado y que antes del estallido de la guerra albergaba a más de 800.000 habitantes, era antes la ciudad más grande de la vasta región de Darfur, el principal bastión de las FAR en todo Sudán.
«¿Por qué estas organizaciones no se mueven ante las brutalidad y violaciones continuas por parte de los criminales de la milicia de la familia Dagalo (FAR) contra los ciudadanos sudaneses, las instalaciones públicas, incluso las sanitarias, las de agua y electricidad que atacan a oídos y ojos del mundo?», cuestionó.
Según datos de Médicos Sin Fronteras (MSF) los ataques del 3 y 4 de febrero provocaron la muerte de al menos 53 personas, mientras que el Armed Conflict Location And Event Data Project (ACLED) -que recopila datos sobre conflictos- estima que entre 51 y 74 civiles murieron entre los días 2 y 4 de febrero.
En esos ataques, HRW determinó a través de fotografías de restos de munición que se utilizó OFAB-250, una bomba de fragmentación y altamente explosiva no guiada que «en la mayoría de los casos no pueden dirigirse a un objetivo militar específico».
Por este motivo, instó a las Fuerzas Armadas Sudanesas a poner fin «de inmediato» a estas acciones, incluidas las que implican el uso de bombas aéreas no guiadas contra zonas pobladas, donde en muchas ocasiones se ocultan los combatientes de las FAR. EFE
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