El balance del primer año de Orsi agranda la brecha entre el oficialismo y la oposición
Montevideo, 2 mar (EFE).- El discurso con el que Yamandú Orsi rindió cuentas a la Asamblea General de su primer año como presidente de Uruguay polarizó este lunes a la clase política del país sudamericano, cuya reacción evidenció la brecha entre el oficialismo y la oposición.
Mientras el oficialismo destacó el cumplimiento de sus compromisos, la oposición tildó la alocución del mandatario de «ciencia ficción» y añadió que estuvo alejada de la ciudadanía.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, afirmó que el Gobierno demostró que «supo cumplir» y señaló la subida en un 2,3 % del salario real, la creación de 26.000 nuevos empleos y la lucha contra la pobreza infantil como los principales logros del Gobierno encabezado por Orsi.
En esa misma línea se expresó la senadora oficialista Bettiana Díaz Rey, quien consideró el discurso como «claro y necesario». Puntualizó que la batería de medidas anunciadas demuestra «el nivel de la transformación» que se está llevando a cabo.
Mientras tanto, el senador del Frente Amplio Daniel Caggiani defendió que Uruguay «está mejor que hace un año» en materia económica y laboral.
El tono de la oposición fue radicalmente distinto: El senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva calificó el mensaje presidencial como «un relato partidario».
«El presidente Orsi hizo un diseño casi de maqueta de cosas que no han pasado, es un discurso típico de comité», aseveró el legislador, acusando además al mandatario de faltar a la verdad en temas como el déficit fiscal.
Desde el Partido Colorado, el senador Robert Silva enfatizó: «El gran ausente hoy en el discurso fue la gente». De esta forma, apuntó a problemas urgentes que -a su juicio- fueron ignorados, como la inseguridad percibida por los ciudadanos.
Uno de los puntos de mayor fricción que dejó el discurso presidencial fue el anuncio del envío de un proyecto de ley para la creación de un Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Para la oposición, el proyecto representa una línea roja. Da Silva definió esta discusión como «la madre de todas las batallas», expresando su profunda desconfianza ante la posibilidad de «darle el manejo de la Justicia al Frente Amplio».
Contrario a esto, desde el Frente Amplio, Pereira calificó de contradictorio que partidos que incluyeron la creación de este ministerio en sus programas electorales ahora lo rechacen. EFE
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