El bastión ucraniano nororiental de Kúpiansk resiste la infiltración rusa por gasoductos
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania), 15 sep (EFE).- Aunque el epicentro de los combates en Ucrania sigue estando en la región de Donetsk, las fuerzas rusas han intensificado su asalto a Kúpiansk, un importante nudo ferroviario en la región nororiental de Járkov, incluso moviéndose dentro de tuberías de gasoductos y mediante tácticas encubiertas.
Recuperar Kúpiansk —liberada por la contraofensiva ucraniana de hace tres años— es el «objetivo estratégico» de Rusia, declaró este lunes Oleksí Bielskí, portavoz del mando militar ucraniano ‘Dnipró’, a la radiotelevisión pública Suspilnes.
Tácticas rusas en Kúpiansk
Mientras la «muralla de drones» ucraniana —una red de drones de vigilancia y ataque— repele los asaltos frontales rusos, las tropas de Moscú continúan intentando infiltrarse en la ciudad con una táctica que refleja la naturaleza cambiante del combate, explicó.
Bielskí confirmó que, si bien el Ejército ruso aún no ha logrado establecer un control firme en la ciudad, grupos de soldados están presentes en las afueras por su lado norte e intentan avanzar hacia el centro disfrazados de civiles y mezclándose con los habitantes que aún permanecen allí.
Para llegar a la ciudad sin ser detectados, los rusos utilizan grandes gasoductos actualmente en desuso, que se extienden por kilómetros y cruzan el río Oskil, una barrera natural clave en la zona.
Dentro de las tuberías usan tablas sobre ruedas en las que se tumban para desplazarse durante unos 10 kilómetros hasta Kúpiansk, escribió Yuri Fedorenko, jefe del regimiento de drones ‘Achilles’, en Facebook.
Según Fedorenko, tres de los cuatro gasoductos han sido destruidos por las fuerzas ucranianas. Sin embargo, la infantería rusa continúa llegando a las afueras de Kúpiansk a través del único que queda, escondiéndose de los drones gracias a un bosque.
«Los rusos también están ocupando casas donde hay civiles. Esto limita nuestra capacidad de destruirlos», declaró un soldado del 10 Cuerpo del Ejército ucraniano en un vídeo publicado por su unidad el domingo.
Una ciudad bajo asedio
Aunque los defensores contienen los avances rusos, drones kamikaze de corto alcance atacan de manera rutinaria tanto a civiles como a soldados en Kúpiansk, informó a EFE Anatoli Repsh, sargento de la 14 brigada ucraniana.
«Hemos estado colocando redes antidrones sobre las calles principales, pero me temo que ya no podemos seguir haciéndolo», dijo.
Aunque unos 1.800 civiles —de los más de 25.000 que había antes de la invasión— permanecen en la ciudad, la vida se va extinguiendo poco a poco.
El 95 % de los edificios han sido destruidos o dañados por los ataques rusos, según las autoridades locales.
Muchos de los que quedan, en su mayoría ancianos o enfermos, temen abandonar sus casas y propiedades, preocupados por la dificultad del viaje y por lo que les pueda esperar lejos de su hogar.
Voluntarios y policías que estaban evacuando a los habitantes ya no pueden entrar en la ciudad debido a la presencia de grupos de sabotaje rusos y a la alta concentración de drones enemigos, explicó a EFE Mikola Polianskí, voluntario civil de Járkov.
Aun así, sigue instando a los residentes a abandonar la ciudad a pie hacia el pueblo más cercano: «Es peligroso, pero mejor que quedarse y perecer en la ciudad. La artillería y las KAB (bombas aéreas guiadas) no perdonarán a nadie», señaló.
La batalla por Kúpiansk aún no ha alcanzado su punto álgido, señaló Polianskí, aunque advirtió de que la ciudad corre el riesgo de sufrir el mismo destino que Vovchansk y Bajmut, reducidas a escombros durante los asedios rusos.
Planes rusos interrumpidos en Sumi
A pesar de la presión en Kúpiansk, las fuerzas rusas no han logrado progresar en ninguna otra parte de la región de Járkov ni en la vecina Sumi, donde Rusia afirmó la pasada primavera que buscaría crear una «zona de seguridad» a lo largo de la frontera entre ambos países.
«Los combates continúan en las zonas fronterizas de la región de Sumi, pero el grupo ruso ha perdido capacidades ofensivas como resultado de las bajas», declaró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, durante el fin de semana, en medio de informes sobre contraataques exitosos del Ejército ucraniano.
Sin embargo, los analistas militares ucranianos señalan que Rusia difícilmente ha abandonado sus planes de capturar más territorios en estas regiones que, si bien no se las ha anexionado ilegalmente como Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia, siguen siendo su objetivo. EFE
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