El cierre del ciclo del Nibelungo más español será el gran evento de la Ópera de París
Nerea González
París, 26 mar (EFE).- La presentación en noviembre del ciclo completo de la tetralogía de ‘El anillo del nibelungo’, de Richard Wagner, reimaginada por los españoles Calixto Bieito y Pablo Heras-Casado, en la dirección de escena y musical respectivamente, será el «gran evento» de la temporada 2026/27 en la Ópera de París.
Así lo consideró este jueves el director de la institución parisina, Alexander Neef, al desvelar en una rueda de prensa los detalles de la programación del próximo curso, que será el último antes de que su sede más emblemática, el Palacio Garnier, cierre durante dos años por reformas, lo que obligará a concentrar los espectáculos en su teatro más moderno de la Plaza de la Bastilla.
Como estaba previsto desde que realizaron la primera entrega de la saga en la temporada 2024-2025, Bieito y Heras-Casado estrenarán el último capítulo de la tetralogía wagneriana, ‘El ocaso de los dioses’, a partir del 8 de octubre y, ya en noviembre, harán dos pases completos del ciclo completo.
Es algo que no ocurría desde hace una década, según indicó Neef, y la ópera ha bautizado el evento como Festival Ring, para el que ya están vendidas más de un tercio de las entradas y que se acompañará con actividades culturales como una exposición y encuentros entre el público y el equipo.
Una veintena de producciones nuevas
Al margen de esas presentaciones con marcada presencia española, el calendario lírico parisino también dejó en manos de una figura del país vecino otra de sus grandes novedades de la temporada: el encargo de una ópera de nueva creación titulada ‘Miroir de nos peines’, que está basada en una novela del autor francés Pierre Lemaitre y tendrá la música del compositor catalán Héctor Parra.
«Será una ópera accesible y acogedora (…) Expresa emociones normales y habituales: el amor, el odio, el miedo, con una música muy lírica y muy de exploración que es un espejo de nosotros mismos», indicó Parra, en declaraciones divulgadas por la Ópera.
La presentación del programa del ballet se encargó de anunciarla el director de danza de la Ópera, el coreógrafo español José Carlos Martínez, quien avanzó un programa con «equilibrio» entre lo contemporáneo y lo clásico.
Aunque asumió el cargo en París en 2022, la del curso 2026/27 será la segunda temporada enteramente imaginada por el exbailarín murciano, dado que se preparan con mucha antelación y las anteriores habían seguido las líneas previstas por su predecesora.
La temporada de ballet se inaugurará con una gala en la que se podrán ver creaciones como ‘Rings of Saturn’, con coreografía del brasileño Juliano Nunes, y tendrá sabor asiático en mayo con la visita del Ballet de Tokio.
En total el programa 2026/27 con una treintena de espectáculos diferentes, entre ellos 19 producciones nuevas (12 de danza y 7 líricas).
Destacan nuevos ‘Don Giovanni’ y ‘Werther’, que se podrán ver en enero y febrero respectivamente, así como una reinvención de ‘Giselle’, en el lado del ballet, al final de la temporada.
Destacarán también en el calendario un homenaje en septiembre a la bailarina y cantante nacionalizada francesa Joséphine Baker, en coincidencia con el 120 aniversario de su nacimiento en la ciudad de San Luis, en Estados Unidos.
Se llamará ‘Perle noire’ y no solo recordará el talento de esta artista, sino también su faceta activista y su compromiso político, que la llevaron a luchar por los derechos civiles de las personas negras y a espiar al régimen nazi para la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial.
Se celebrará igualmente a la cantante francesa Regine Crespin por el centenario de su nacimiento, con una gala en febrero que recuperará algunas de las piezas más notables de su repertorio.
Tras la temporada 2026/27 la Ópera de París entrará en una «nueva era», indicó Neef, por la necesidad de cerrar el escenario del Palacio Garnier para emprender reformas juzgadas «imprescindibles» para modernizar las instalaciones y hacerlas también más ecológicas.
La mayor parte de producciones se mudarán, en consecuencia, a la Opera de la Bastilla (aunque también habrá colaboraciones con otros teatros) y a partir de 2030 será esa sede más moderna la que clausurará sus puertas para renovarse durante otros dos años. EFE
ngp/cat/alf