El Gobierno luso aprueba un plan de emergencia en sanidad que recurre al sector privado
Lisboa, 29 may (EFE).- El Gobierno de centroderecha de Portugal aprobó este miércoles un programa de emergencia para atajar la crisis de la sanidad pública que recurre al sector privado cuando el Sistema Nacional de Salud (SNS) no consiga responder, incluyendo la gestión de algunos centros de atención primaria.
El Plan de Emergencia y Transformación en la Salud fue aprobado en Consejo de Ministros y va a utilizar «hasta el límite la capacidad del Estado», pero cuando esta se agote recurrirá a los privados y al tercer sector (organizaciones y fundaciones sin ánimo de lucro) «en régimen de complementariedad», explicó en una rueda de prensa tras la reunión del Gobierno el primer ministro, el conservador Luís Montenegro.
«Este Gobierno no hace de la gestión de la salud una cuestión ideológica», defendió.
El documento cuenta con más de 50 medidas «concretas», avanzó Montenegro, con cinco ejes transversales: respuesta a tiempo -especialmente para acabar con las listas de espera para enfermos de cáncer-, seguridad de madres y bebés, cuidados urgentes, salud próxima y familiar, y salud mental.
Entre las medidas figura la creación de unidades de salud familiar que podrán estar gestionadas por organizaciones privadas, por el tercer sector o por cooperativas de profesionales, una figura que ya estaba prevista en la legislación portuguesa pero que nunca se ha puesto en práctica.
También se reforzará la respuesta pública en la atención primaria con médicos jubilados y se implementará un régimen especial para admisión de facultativos en el SNS con 2.200 plazas, de las cuales 900 son para nuevos médicos de familia.
En la actualidad hay más de 1,5 millones de portugueses y extranjeros residentes en el país que no tienen médico de familia.
Uno de los ejes gira en torno a la maternidad, después de que en los últimos años se hayan registrado numerosos episodios de urgencias de obstetricia cerradas por falta de profesionales y se hayan producido algunos casos de muertes de bebés y embarazadas que llevaron a la apertura de investigaciones por parte de la Fiscalía.
El Gobierno creará una línea telefónica específica para las embarazadas y se reforzarán los convenios con el sector privado y grupos e instituciones sin ánimo de lucro para aumentar la capacidad de respuesta en este área.
Los enfermos oncológicos tendrán prioridad clínica y se pretende reducir las listas de espera para estos pacientes a través de aumentos en los incentivos salariales para los equipos que acepten operar en horas extra fuera de su jornada habitual.
Se liberarán camas «indebidamente ocupadas» en las hospitalizaciones, sobre todo por «casos sociales», y para fomentar los cuidados de salud mental se contratará a un centenar de psicólogos para los centros sanitarios y se creará un programa específico para las fuerzas de seguridad.
Las medidas más urgentes se implementarán en los próximos tres meses, mientras que las más estructurales tienen un plazo de dos años, según el calendario del Ejecutivo.
La ministra de Sanidad, Ana Paula Martins, anticipó que la semana próxima presentarán un nuevo sistema de incentivos para los médicos y enfermeros que estén dispuestos a hacer más horas extra de las que están obligados por ley.
La sanidad es uno de los sectores que más quejas ha protagonizado en los últimos años en Portugal tanto por parte de los usuarios como de los profesionales sanitarios, con huelgas y manifestaciones. EFE
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