El primer ministro etíope alerta del riesgo de un nuevo conflicto en la región de Tigré
Adís Abeba, 3 jul (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, lamentó este jueves que los «malentendidos» y las «falsas esperanzas de apoyo extranjero» hayan llevado a algunos sectores a promover «erróneamente» la reanudación del conflicto en la región norteña de Tigré, que libró una devastadora guerra entre 2020 y 2022.
«El Gobierno federal continúa buscando la paz, pero los malentendidos y las falsas esperanzas de apoyo extranjero han llevado a algunos a impulsar erróneamente la reanudación del conflicto», afirmó Abiy durante un discurso ante el Parlamento, al que instó a tomar medidas para reducir las tensiones en la región.
«La postura del Gobierno es clara: no buscamos el conflicto y aspiramos a resolver los problemas sin disparar un solo tiro. Todos los etíopes, incluido el pueblo de Tigré, deben contribuir al diálogo nacional y a una paz duradera», aseveró.
Asimismo, el primer ministro aseguró que la rehabilitación y reintegración de los excombatientes, una cuestión que contempla el Acuerdo de Paz de Pretoria, que puso fin al conflicto, «es una prioridad» que apoya a la administración interina de la región, «en aras de la unidad nacional».
«Lo que Tigré necesita es paz y diálogo, no guerra. Los líderes religiosos y los ancianos deben ayudar a prevenir la escalada», agregó.
Las relaciones entre el Ejecutivo federal y el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), el partido que gobernó históricamente esa región norteña y que libró la guerra contra el Gobierno central, siguen siendo tensas desde que la Junta Electoral Nacional de Etiopía (NEBE, en inglés) revocó en mayo el estatus legal de la formación.
Entonces, la NEBE alegó que el FPLT “no cumplió” con los requisitos legales y administrativos establecidos por la normativa electoral del país, una decisión que el partido rechazó al considerar que su estatus legal quedó automáticamente restaurado tras la firma del Acuerdo de Paz de Pretoria en noviembre de 2022.
No está claro qué consecuencias podría tener esta decisión para Tigré, que se ha visto sumida durante los últimos meses en una crisis política por las rivalidades entre diferentes facciones del FPLT.
En el marco de esa crisis, que ha reavivado los temores de una nueva guerra, Abiy nombró el pasado abril al teniente general Tadesse Werede como nuevo presidente de la Administración Provisional de Tigré, instaurada tras el conflicto.
Tigré vivió una guerra civil que empezó en noviembre de 2020, cuando Abiy ordenó una ofensiva contra el FLPT, que gobernaba entonces la región, en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
Tras dos años de un conflicto devastador, ambas partes firmaron en noviembre de 2022 en la capital de Sudáfrica, Pretoria, un acuerdo de paz auspiciado por la Unión Africana (UA), que permitió la entrada progresiva de ayuda a la región norteña, donde la ONU había denunciado un «bloqueo humanitario de facto» durante la guerra.
Al menos 600.000 personas murieron durante el conflicto, según el mediador de la UA en la contienda, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE
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