El rey de los belgas, ante la Eurocámara: «Europa necesita desesperadamente esperanza»
Bruselas, 10 abr (EFE).- El rey Felipe de los belgas pidió este miércoles ante el Parlamento Europeo que la Unión Europea se impulse por una visión a largo plazo y no sólo se dedique a gestionar crisis, ante en un planeta y un Viejo Continente que, advirtió, «necesitan desesperadamente esperanza». «En estos tiempos de guerra, incertidumbre y malestar social, Europa y el mundo necesitan desesperadamente esperanza. La esperanza no es un sueño, se basa en hechos. La esperanza es la creencia de que podemos lograr algo mejor, algo más elevado, y de que nuestra contribución importa», dijo Felipe ante la Eurocámara. En un discurso trufado de referencias a grandes figuras de la construcción europea como Jean Monnet o Václav Havel, el monarca subrayó que la Unión Europea ha demostrado que puede tomar unida decisiones firmes y se refirió en concreto al apoyo a Ucrania, con el que, dijo, Europa también está defendiendo su seguridad y sus valores porque la lucha en Ucrania es también su lucha. «En cada crisis, en cada punto de inflexión, mostramos unidad y decisión. Pero la Unión Europea es algo más que la gestión de crisis. Debe estar impulsada por una visión a largo plazo», pidió. Con su discurso de este miércoles, Felipe se convirtió en el primer monarca de Bélgica en dirigirse al pleno del Parlamento Europeo desde que su tío, el rey Balduino, lo hiciera en 1987. En esta ocasión su visita coincide con la presidencia belga del Consejo de la UE, la última de esta legislatura europea, en la que subrayó los «importantes progresos legislativos» que se han realizado. «Seguiremos trabajando con convicción y compromiso, porque creer en Europa está en nuestro ADN», aseguró. Tras un repaso a las crisis que han marcado la política europea en los últimos años, como la pandemia de coronavirus o los esfuerzos para legislar para frenar los efectos del cambio climático, el rey de los belgas consideró que esta etapa ha enseñado a Europa a «dejar de ser ingenua». «En el mundo actual, donde los efectos de escala son tan importantes, las empresas pueden colaborar aún mejor, sobre todo en el ámbito de las nuevas tecnologías. Hay oportunidades que aprovechar en movilidad eléctrica, semiconductores, baterías, materias primas raras e inteligencia artificial», incidió. Por ello, el rey Felipe pidió que se estimule la competitividad europea y sugirió que si el presupuesto de la UE no permite alcanzar esa reindustrialización del continente, la UE «tendrá que atreverse a abrirse a otras vías de financiación». «Necesitamos tomar un mayor control de nuestro destino económico. Tengamos la audacia de soñar con un futuro en el que la Unión desempeñe un papel geoeconómico aún mayor. La integración europea es un formidable viaje que estamos emprendiendo paso a paso», dijo el monarca, que subrayó que ampliar la UE «significa también reforzarla». EFE lzu/cat/jgb