
El Supremo indio congela la absolución de 12 condenados por el atentado de Bombay de 2006
Nueva Delhi, 24 jul (EFE).- El Tribunal Supremo de la India suspendió este jueves la absolución de doce personas condenadas por los atentados en siete trenes en la ciudad de Bombay en 2006 en los que murieron 189 personas y 817 resultaron heridas, una decisión que deja en un limbo legal a casi todos los acusados, liberados de prisión esta misma semana.
La decisión del alto tribunal se produjo a petición del Gobierno que argumentó ante la corte que, si bien no pedía el reingreso en prisión inmediato de los acusados, era imperativo suspender el fallo, ya que las observaciones del tribunal inferior podrían impactar en otros juicios pendientes.
«Nos inclinamos a sostener que la sentencia impugnada no será tratada como un precedente», dictaminó en su auto el Supremo. Sobre la libertad de los acusados, «hemos sido informados de que todos han sido liberados y está fuera de discusión traerlos de vuelta a prisión» por ahora, agregó.
En la práctica, la orden mantiene la libertad física de los acusados, nueve de ellos ya en libertad, pero al mismo tiempo anula el valor jurídico de la sentencia impidiendo que esta pueda ser utilizada como ejemplo en otros casos de terrorismo.
El fallo suspendido, emitido el pasado lunes por el Tribunal Superior de Bombay, exoneraba a los doce hombres al determinar que la fiscalía «falló en establecer la culpabilidad de los acusados».
La corte inferior señaló en su sentencia que los acusados fueron torturados por los oficiales del Escuadrón Antiterrorista que estaban «bajo presión para encontrar a los culpables».
Este giro judicial reabre las heridas de uno de los peores atentados de la historia de la India, ocurrido el 11 de julio de 2006, cuando siete bombas en ollas a presión explotaron de forma casi simultánea en trenes de cercanías de la capital financiera del país.
Los explosivos se detonaron en un lapso de apenas quince minutos y afectaron a siete estaciones de la red de trenes de Bombay.
La India culpó desde el principio al grupo terrorista con base en Pakistán Lashkar-e-Taiba (LeT) de estar detrás de la masacre, una acusación que Islamabad siempre ha rechazado y que es una fuente constante de tensión entre ambas potencias nucleares. EFE
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