El Tribunal de Cuentas de la UE avisa del riesgo de fraude con el IVA de las importaciones
Bruselas, 24 mar (EFE).- El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea advirtió este lunes del riesgo de fraude con el IVA de las importaciones que llegan al bloque por el abuso de los regímenes aduaneros simplificados y criticó que hay «lagunas» y «deficiencias» en los sistemas de control.
En un informe especial, los auditores señalan que hay «incoherencias» en el marco regulador de la UE y en el seguimiento de la Comisión Europea a estos regímenes, así como «graves insuficiencias» en los controles que hacen los Estados miembros y deficiencias en la cooperación entre ellos y a escala comunitaria.
«Las medidas en vigor no son suficientes para prevenir y detectar el fraude del IVA en las importaciones cuando se utilizan regímenes aduaneros simplificados de importación. El valor de las mercancías importadas al amparo de estos regímenes es significativo y el riesgo de abuso debido a prácticas fraudulentas es elevado», resumió François-Roger Cazala, miembro del Tribunal responsable del informe, en un comunicado.
En concreto, estas importaciones representaron 260.000 millones de euros entre 2021 y 2023, por lo que el fraude con las mismas contribuye a la brecha de recaudación del IVA por la que los Veintisiete dejan de ingresar 89.000 millones de euros al año, precisan los auditores, que han analizado la situación con muestras de cinco países (Bélgica, Irlanda, Francia, Italia y Eslovenia) entre 2021 y 2024.
Se han centrado en los dos regímenes que permiten simplificar la recaudación de este impuesto.
El primero, conocido como «régimen 42», exime a un Estado miembro de recaudar el IVA sobre las mercancías importadas de terceros países cuando estén destinadas a ser comercializadas en otro Estado y el fraude se produce cuando el importador se beneficia de la exención pero ningún país llega a recaudar el impuesto.
El segundo es la «ventanilla única para las importaciones», un sistema especial para el comercio electrónico que, entre otras cosas, exime del IVA a las importaciones inferiores a 150 euros. En este caso el fraude se da, por ejemplo, cuando se dividen artificialmente envíos grandes en varios envíos para que no lleguen al umbral o se infravaloran las mercancías en la declaración del IVA.
Los auditores detectaron incoherencias en el marco regulador de la UE para estos regímenes y en el modo en que la Comisión Europea lo supervisa, así como diferencias en cómo lo aplican los países, por ejemplo, a la hora de invalidar los números de identificación a efectos de IVA, lo que en la práctica hace que operadores que infringen estas reglas puedan seguir realizando operaciones aduaneras.
Además, existen diferencias importantes entre las sanciones y multas que impone cada Estado por las infracciones.
Por otro lado, los auditores consideran que existen «graves insuficiencias» en los controles por parte de los Estados tras constatar, por ejemplo, que no tenían garantías de que las mercancías se hubiesen transportado desde el Estado miembro de importación a otro Estado para su venta, lo que es condición para conceder la exención en el «régimen 42».
Asimismo descubrieron varios casos en los que los importadores infravaloraron los productos, y por tanto el IVA correspondiente, sobre todo en teléfonos inteligentes, textiles, calzado y joyas, y criticaron que las limitaciones en el acceso a datos hacen difícil perseguir los casos de este tipo sospechosos de fraude.
Por último, detectaron deficiencias en la cooperación entre Estados miembros de modo que los procedimientos para combatir los abusos son largos e ineficaces y, en particular, en el intercambio de datos entre administraciones tributarias y aduaneras de los distintos países, algo que los Veintisiete no han solventado pese a recomendaciones previas del Tribunal. EFE
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