Enviado de la ONU a Siria preocupado por las hostilidades y la escasez
El enviado especial de la ONU en Siria expresó el jueves su creciente preocupación ante el aumento de las hostilidades en el sur y advirtió de la alarmante escasez a la que se enfrentan los civiles.
El diplomático noruego Geir Pedersen reiteró su petición de que cese inmediatamente la violencia e instó a las partes a respetar el principio de protección de los civiles.
«El aumento de las hostilidades, acompañado de bombardeos y combates terrestres, provocó víctimas civiles, así como daños en infraestructuras civiles», afirmó su gabinete en un comunicado.
«Miles de civiles se vieron forzados a huir de Daraa al Balad. Los civiles sufren la acuciante escasez de combustible, gas, agua y pan. La asistencia médica apenas puede tratar a los heridos».
«La situación es alarmante».
En la reunión por videoconferencia del jueves de la Fuerza Humanitaria Operativa del Grupo Internacional de Apoyo a Siria, Pedersen enfatizó que tiene que haber un acceso a la ayuda humanitaria, seguro y sin obstáculos a todas las áreas y comunidades, y que tiene que terminar la situación de casi asedio que se vive.
El gabinete de Pedersen afirmó que «a menos de que se abra un periodo de calma y una vía política, existe la posibilidad de que se incrementen las hostilidades y se deteriore la situación».
«El enviado especial sigue recibiendo llamamientos de personas en Daraa, incluidos representantes de la sociedad civil, que tienen miedo por su seguridad», añadieron.
También han detectado un aumento de la violencia en el noroeste de Siria, y problemas con el abastecimiento de agua en el noreste.
La guerra civil en Siria, desencadenada por la brutal represión de las protestas contra el gobierno, dejó cerca de medio millón de fallecidos desde 2011.