Eritrea niega las acusaciones de Etiopía sobre despliegue de tropas eritreas en ese país
Nairobi, 9 feb (EFE).- El Gobierno de Eritrea negó este lunes las acusaciones de Etiopía señalando a Asmara por desplegar tropas eritreas y hacer incursiones en territorio etíope, además de colaborar con grupos rebeldes en su frontera noroccidental.
«Las acusaciones manifiestamente falsas y fabricadas contra Eritrea, formuladas ayer por el ministro de Asuntos Exteriores de Etiopía (Gedion Timothewos Hessebon), son sorprendentes por su tono y contenido, su motivación subyacente y su objetivo general», señaló el Ministerio de Información de Eritrea en un comunicado publicado en su página web.
Desde Asmara, consideraron las afirmaciones formuladas por Adís Abeba como un «acto deplorable» que forma parte de una «espiral de campañas hostiles» contra Eritrea que «dura ya más de dos años».
Sin responder en detalle a las acusaciones del Gobierno etíope, las autoridades eritreas subrayaron que no tienen «ningún deseo» de «agregar leña al fuego» ni aumentar las tensiones.
El jefe de la diplomacia etíope indicó en su misiva -publicada este domingo pero datada el día anterior- que, en los últimos días, Eritrea «ha optado por una mayor escalada», y solicitó formalmente la retirada inmediata de las tropas eritreas de su territorio.
En caso de recibir una «respuesta positiva», puntualizó Gedion, Etiopía está dispuesta a entablar «negociaciones de buena fe para una solución integral de todos los asuntos de interés mutuo».
En los últimos tiempos, Etiopía ha acusado a Eritrea de financiar a grupos armados, especialmente a las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), partido que gobernaba antaño esa región norteña fronteriza con Eritrea, donde recientemente hubo nuevos enfrentamientos entre fuerzas del Ejército federal etíope y combatientes del FPLT.
Tigré sufrió una devastadora guerra que empezó el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el FPLT, en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
El conflicto, en el que Eritrea apoyó al Gobierno etíope, se zanjó en 2022 con un acuerdo de paz firmado en Pretoria, capital de Sudáfrica, de difícil cumplimiento.
El pasado 28 de octubre, Abiy aseguró ante el Parlamento que no quiere entrar en guerra con la vecina Eritrea, aunque enfatizó que su país no renuncia a recuperar de manera pacífica su acceso al mar Rojo.
Abiy hizo esos comentarios después de que el pasado septiembre anunciara que Etiopía «corregiría» el «error» cometido durante las últimas tres décadas al perder el acceso al puerto eritreo de Assab, una idea que ha reavivado las tensiones entre ambos vecinos. EFE
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