Essebsi, un veterano político que se tornó presidente de Túnez por votación universal
Verdadero veterano de la política, el jefe de estado tunecino Béji Caid Essebsi, fallecido el jueves, ocupó cargos importantes en los gobiernos de Habib Bourguiba y Zine Ben Ali, antes de asumir el poder en 2014.
Essebsi, de 92 años de edad, fue un abogado de profesión que nació en el seno de una familia de la burguesía tunecina y se instaló en la línea de frente de la política del país al apoyar la caída de Ben Ali a inicios de 2011, en los días de la llamada Primavera Árabe.
Dotado de una «inteligencia política extrema y de un pragmatismo extraordinario», sin embargo «no promovió la moralización de la polítia tunecina, como se esperaba», dijo a la AFP un dirigente que colaboró con él en el gobierno.
Ministro de Interior a mediados de la década de 1960, posteriormente ocupó la cartera de Defensa y la de Relaciones Exteriores bajo el padre de la independencia tunecina, Bourguiba.
«BCE» (como es conocido) fue también presidente del Parlamento a comienzos de la era Ben Ali (1990-1991), antes de desaparecer durante la mayor parte de los años 90 y 2000.
Sin embargo, durante las tres décadas del régimen de Ben Ali, Essebsi nunca se opuso públicamente.
En abril de este año fue acusado de haber observado personalmente la tortura y otras violaciones cometidas por el gobierno de Bourguiba y no haber dicho nada.
– Experiencia de Estado –
Debido a su larga experiencia en el Estado y a pesar de su avanzada edad, se convirtió en Primer Ministro provisional en febrero de 2011.
Llevó al país a las primeras elecciones libres de su historia, en octubre de 2011, ganadas por el partido islamista Ennahdha.
Al año siguiente participó en la creación del partido Nidaa Tounes, un conjunto heterogéneo de empresarios, académicos, sindicalistas y simpatizantes del antiguo régimen, y todos unidos por su oposición a Ennahdha.
Y sin embargo, Nidaa Toune se alió a Ennhadha después de sus éxitos electorales de 2014, para decepción de muchos de sus votantes.
En la segunda parte de su mandato, su relación con el líder de Ennahdha, Rached Ghannouchi, empeoró hasta que las partes llegaron al divorcio a fines de 2018.
Al mismo tiempo, el partido Nidaa Tounes resultó destrozado por las luchas de poder, al punto que el joven Youssef Chahed, a quien Essebsi impulsó a la cumbre del gobierno, se emancipó y lanzó un partido adversario.
– Elegido libremente –
Essebsi, quien siempre se jactó de haber llegado al poder «gracias a las mujeres», canceló una normativa que impedía el matrimonio de mujeres tunecinas musulmanas con hombres no musulmanes.
Aunque a menudo reiteró que el respeto por los derechos humanos es uno de los logros de la joven democracia tunecina, Essebsi nunca logró silenciar por completo las sospechas sobre su inclinación por el restablecimiento de las prácticas de gobiernos anteriores.
Fue Essebsi quien impulsó un controvertido proyecto de ley de amnistía para personas involucradas en la corrupción bajo la dictadura de Ben Ali.
Sin embargo, a raíz del escándalo, el proyecto fue revisado para incluir solo a funcionarios acusados de corrupción administrativa y no de recibir sobornos.
Primer jefe del Estado tunecino elegido libremente por sufragio universal, Essebsi dijo que estaba a favor de un régimen más presidencial, paso que representaría la revisión de la Constitución de 2014.
Y aunque siempre defendió ser un firme defensor de la libertad de prensa, tampoco se preocupó en ocultar sus quejas contra las críticas.