Estado húngaro compra filial de Vodafone, en medio de críticas
Budapest, 9 ene (EFE).- El Estado húngaro y una empresa de telecomunicaciones cercana al Gobierno comprarán este mes por 1.665 millones de euros la filial local del operador británico de telefonía móvil Vodafone, una adquisición que ha generado críticas de posible mal uso de datos personales y de distorsión del mercado.
El ministro de Fomento Económico de Hungría, Márton Nagy, informó este lunes sobre la compra del 100 % de la filial local de Vodafone, el segundo operador de telefonía móvil del país, detrás de Telekom.
La entidad financiera estatal Corvinus adquirirá el 49% de las participaciones, mientras que el restante 51% pasará a manos de Antenna Hungária, una sociedad controlada por la empresa 4iG.
Para poder realizar esta operación, el Gobierno húngaro ha concedido a Antenna Hungária, a través del Banco Húngaro de Fomento, un préstamo de 425 millones de euros.
El mayor partido de la oposición, la izquierdista-liberal Coalición Democrática (DK) criticó al Gobierno por la compra.
«En vez de gastar -en tiempos de crisis- el dinero para apoyar los gastos de los hogares o para reducir el precio del combustible, siguen haciendo más rico a los inversionistas cercanos a Orbán», señala DK en un comunicado.
La adquisición no tiene «excusas sensatas, si no es que el Gobierno de Orbán quiere tener acceso a las llamadas y datos de la gente que el operador tiene almacenado».
La ONG «The Good Lobby» ya había enviado en diciembre una carta a la Comisión Europea (CE) pidiendo la revisión «cuidadosa» de esta adquisición.
«Es de temer que exista una alta posibilidad que (la compra) distorsione significativamente la competencia de los mercados de telecomunicaciones», advierte el grupo internacional de juristas.
Según el diario digital independiente Hvg, 4iG es «el súper holding de informática y tecnología» de los círculos cercanos al Fidesz, el partido de Orbán.
«Se trata de la mayor adquisición empresarial desde la transición» (política en 1990), aseguró, por su parte, el ministro Nagy.
Añadió que «es una meta destacada del Gobierno que, tras el sector bancario, energético y de medios, se realice una propiedad estatal mayoritaria en el sector de las telecomunicaciones y de las aseguradoras», aseguró el ministro en la nota, asegurando que esta adquisición «fortalece la soberanía de Hungría».
Vodafone Hungría es el segundo operador de telefonía móvil en el país centroeuropeo, con 3,8 millones de clientes, por detrás de la alemana Telekom, que tiene 5,1 millones de clientes.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Vodafone Hungría fue en el pasado año fiscal 228 millones de euros y su facturación alcanzó los 682 millones de euros.EFE
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