Europa va a Bali en busca de un compromiso que permita desescalar la guerra
Bruselas, 11 nov (EFE).- Los líderes europeos acuden a la cumbre del G20, que se celebra con el trasfondo de la guerra rusa en Ucrania, con la intención de sumar aliados contra la narrativa de Rusia, en busca de algún compromiso que permita una desescalada y decididos a poner sobre la mesa el incremento de la inflación, la seguridad energética y la crisis climática.
La Unión Europea es miembro de pleno derecho del G20, junto con tres de sus Estados miembros: Francia, Alemania e Italia. Reino Unido (exsocio comunitario) también pertenece al club y España es invitado permanente.
La representación de los seis será al máximo nivel en la cumbre de Bali (Indonesia), del 15 al 16 de noviembre, del G20, cuyos miembros representan alrededor del 90 % del PIB mundial, el 80 % del comercio global y dos tercios de la población del planeta, así como alrededor del 60 % de todas las tierras agrícolas y cerca del 80 % del comercio mundial de productos agrícolas.
UNIÓN EUROPEA
Capitaneada por los presidentes del Consejo Europeo, Charles Michel, y la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la UE va a esta cumbre decidida a no dejar que Rusia «destruya» este «importante foro para asuntos globales», dijeron fuentes comunitarias.
La UE mantiene que los efectos de la guerra de Rusia en Ucrania no solo afectan a Europa, sino en gran medida al resto del mundo, tanto a nivel de energía y seguridad como de alimentación y de disponibilidad de fertilizantes. De hecho, las economías emergentes están sintiendo especialmente el «golpe», señalaron.
Reconocen que el contexto es «difícil» y que se está negociando para alcanzar un consenso en la declaración final, pero Rusia y China coordinan «estrechamente» sus posiciones, lo que complica lograr un texto en el que esperan referencias a las armas nucleares, al igual que otros países como Japón.
Para la UE, que no participe el líder ruso, Vladímir Putin, muestra «claramente» que Rusia «no se siente a gusto» en el G20 y que está «bastante aislada», más allá del apoyo de China, a quien los Veintisiete consideran un «rival sistémico».
La UE cree que es «bueno» que Rusia se siente en la mesa, aunque sea a nivel de su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, para explicarle «claramente» la situación y espera que uno de los mensajes que salga de Bali sea que «esta no es una era para la guerra».
A parte de los tres paneles principales de la cumbre, está previsto que el martes Von der Leyen presida junto a los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y de Indonesia, Joko Widodo, un evento «clave» para la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global (PGII), que mostrará que «otro tipo de inversión es posible».
Con aproximadamente un 6 % de la población mundial, en el G20 únicamente China y la India superan a la Unión Europea en peso demográfico. La UE es la segunda potencia económica más importante del grupo, con el 18,5 % del total del PIB mundial, y se sitúa justo por detrás de Estados Unidos, que representa el 24 %.
ALEMANIA
El canciller Olaf Scholz llegará a Bali al frente de la delegación de Alemania, que rebaja las expectativas de que haya una declaración conjunta respaldada de forma unánime.
La guerra de Ucrania «pesa obviamente» sobre la cita de las potencias industriales y los países emergentes, según fuentes gubernamentales, que apuntan también a las «diferencias» dentro del grupo respecto a cuestiones como las sanciones contra Moscú, como sí respalda el conjunto del G7 -el grupo de las siete potencias mundiales, cuya presidencia ejerce este año Alemania-.
FRANCIA
Francia, con el presidente Emmanuel Macron al timón, espera que la cumbre permita mantener el espacio de cooperación norte-sur en medio del complicado contexto creado por la invasión rusa de Ucrania y que de Bali salga algún tipo de compromiso a favor de una desescalada.
París también confía en que la cumbre muestre la solidaridad de todos los asistentes para que el conflicto y sus consecuencias (sobre todo en la alimentación y la energía) no agraven la situación de los países en desarrollo.
ITALIA
La cumbre de Bali sigue a la celebrada en Roma en 2021, la primera gran reunión internacional tras la pandemia y que supuso un espaldarazo para su anfitrión, Mario Draghi, que sin embargo no duró más que unos meses al frente del Gobierno italiano, que ahora preside la ultraderechista Giorgia Meloni.
Para Meloni, será la ocasión de entrar en contacto con los principales líderes mundiales y continuar tranquilizando a sus aliados, como ha hecho con la UE y, en menor medida, con la OTAN en sus primeros días de mandato, cuando eligió a Bruselas como primer destino al exterior, al que siguió la COP27 en Egipto.
REINO UNIDO
Tras asistir a la COP27, este será el segundo viaje internacional del primer ministro conservador británico, Rishi Sunak, que aspira a restablecer el liderazgo del Reino Unido después de un periodo de convulsión interna política, con tres jefes de Gobierno en menos de tres meses, y económica, por un fallido plan fiscal que hizo tambalearse a los mercados financieros.
Sunak, que asumió el cargo el 24 de octubre, asiste a la cumbre del G20 antes de presentar el día 17 ante el Parlamento británico una nueva estrategia económica, de la que depende su mandato. EFE
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