Expertos taiwaneses tachan de «excluyente» la ley china para promover la «unidad étnica»
Taipéi, 20 mar (EFE).- La ley destinada a promover la «unidad y el progreso étnicos» aprobada por el Legislativo chino la semana pasada refuerza la «capacidad coercitiva» del Partido Comunista (PCCh) y refleja una visión del país «estrecha, cerrada y excluyente», según denunciaron un grupo de expertos taiwaneses.
La normativa, adoptada en la sesión de clausura de la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo chino) el jueves pasado, forma parte de la política impulsada en los últimos años por el presidente, Xi Jinping, para reforzar la integración de las minorías dentro de una identidad nacional común.
El borrador de la ley, cuya elaboración comenzó en 2023, incluye además disposiciones contra actos que «socaven la unidad étnica», entre ellos el terrorismo violento, el separatismo étnico o el extremismo religioso.
En este contexto, el Consejo de Asuntos Continentales (MAC) de Taiwán -el organismo gubernamental encargado de las relaciones con China- convocó recientemente a un grupo de expertos y académicos para analizar esta legislación, indicó la institución en un comunicado difundido este viernes.
Según estos analistas, el objetivo central de la ley es «reducir el espacio previamente existente para la ‘autonomía étnica'» en China, «obligando a aceptar la visión histórica, cultural, política y social del PCCh, y subordinando así de forma exclusiva a los distintos grupos al poder del Partido».
«La norma sitúa la ‘promoción de la unidad nacional’ como el eje central para alcanzar la ‘gran revitalización de la nación china’, funcionando como una herramienta de control integral que abarca desde la ideología hasta la construcción material», señaló el MAC en el comunicado.
En lo referente a Taiwán, los expertos advirtieron que la ley adopta una lógica de que la «no conformidad (con la unificación) equivale a independentismo», lo que supone una «expansión extrema del control normativo y difumina las líneas rojas legales».
«Mientras que antes el independentismo tenía una definición clara, ahora podría considerarse como tal cualquier postura que no apoye la unificación o no se identifique con la ‘comunidad nacional’ (…). En este contexto, el espacio para mantener el statu quo podría reducirse significativamente», indicó el texto.
Al exigir un apoyo integral a la «unidad nacional», la normativa también obliga a los cuadros del PCCh, instituciones gubernamentales y organizaciones a asumir «responsabilidades específicas», algo que podría intensificar la «instrumentalización política de los intercambios con Taiwán», según los académicos isleños.
«No se descarta que en ámbitos como la cultura, la religión, la academia o la economía se exija previamente una declaración de apoyo a la unificación, reduciendo aún más el margen de maniobra en las relaciones a través del Estrecho», recalcaron, de acuerdo al MAC.
Las autoridades de Pekín consideran a Taiwán como una «parte inalienable» del territorio chino y no han descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político. EFE
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