Funerales en Camboya de Nuon Chea, ideólogo de los Jemeres Rojos
Nuon Chea, el temido «hermano número 2», el ideólogo de la máquina de matar de los Jemeres Rojos fallecido el domingo a los 93 años, será enterrado este viernes en Camboya, 40 años después de la caída del régimen que sumió al país en el terror entre 1975 y 1979.
La cremación tendrá lugar al final de la tarde en un templo de la provincia de Pailín, una región, cercana a la frontera tailandesa, que fue durante mucho tiempo bastión de los Jemeres Rojos.
Miembros de la familia de Nuon Chea, brazo derecho de Pol Pot e ideólogo del régimen, ya estaban en el lugar, donde encendieron incienso y rezaron delante del féretro, profusamente decorado, constataron periodistas de la AFP.
«Como responsable de un régimen, es muy normal ser acusado, pero (mi padre) no cometió los actos que se le imputan», declaró a la AFP su hija mayor, Ly Bunthoeun.
En 2014, Nuon Chea fue condenado a cadena perpetua por «crímenes de lesa humanidad», una pena confirmada en apelación en 2016.
Igualmente fue declarado culpable en 2018 de «genocidio» contra vietnamitas, miembros de la comunidad étnica chams y otras minorías religiosas.
Solo tres responsables Jemeres Rojos han sido juzgados por el tribunal internacional creado por la ONU: Nuon Chea, Khieu Samphan, el jefe de Estado del «Kamuchea democrático», nombre oficial de Camboya entre 1975 y 1979, y Duch, apodo de Kaing Guek Eav, jefe de la cárcel de Phnom Penh S-21, donde 15.000 personas fueron torturadas antes de ser ejecutadas.
La muerte de Nuon Chea vuelve a poner de relieve la «cuestión de saber si millones de camboyanos fallecidos bajo el régimen de los Jemeres Rojos (…) obtuvieron la justicia que se merecen», comentó el martes Human Rights Watch. Se tiene que «pedir al (primer ministro) Hun Sen que lleve a la justicia a los que torturaron al pueblo camboyano», agregó la organización.
El régimen dejó unos dos millones de muertos entre 1975 y 1979. Cerca de una cuarta parte de la población camboyana murió de agotamiento, hambruna, torturas o ejecuciones.