Greenpeace planta un «barril nuclear» en el Rin para pedir que Suiza abandone esa energía
Ginebra, 11 sep (EFE).- Una instalación artística que simula un barril de residuos nucleares gigante, de cuatro metros y medio de altura, ha sido instalada por Greenpeace en el curso alto del Rin, en tierras suizas, con el fin de pedir al Gobierno helvético que abandone progresivamente la energía atómica, ante posibles planes de construcción de nuevas centrales.
La instalación temporal se ha colocado cerca del pueblo de Versam, en el cantón suroriental suizo de Grisones y donde se encuentran las muy visitadas gargantas del Rin, uno de los principales ríos de Centroeuropa.
Según indicó la organización ecologista en un comunicado, el barril de 17 metros de circunferencia quiere ilustrar los peligros asociados a la energía nuclear, ya que la extracción de uranio destruye ecosistemas enteros y los residuos radiactivos que provoca «siguen siendo una amenaza durante milenios».
«La energía nuclear pertenece al pasado, y con las energías renovables Suiza tiene suficiente para cubrir sus necesidades energéticas de manera autónoma», destaca Greenpeace, que llevará su barril gigante a otros lugares de Suiza durante las próximas semanas.
La acción de Greenpeace se produce después de que el Gobierno suizo anunciara la posibilidad de acelerar su red de energía nuclear, y con ello dar un giro de 180 grados a su política de abandono progresivo de ésta.
En mayo de 2011, dos meses después del desastre de Fukushima, Suiza canceló sus planes de construcción de nuevas centrales nucleares, y en 2017 aprobó por referéndum la prohibición de nuevas instalaciones de este tipo.
Sin embargo, las actuales circunstancias geopolíticas (con una reducción de la oferta energética continental a causa de la guerra en Ucrania) y la lucha contra el cambo climático, que obligan a diversificar las fuentes de energía, han llevado a las autoridades helvéticas a abrir la puerta a nuevas centrales.
También existen iniciativas de la sociedad civil que piden la celebración de un referéndum para permitir la construcción de nuevas centrales, bajo el lema «Stop al apagón».
Suiza ha llegado a contar con cinco centrales nucleares, aunque una de ellas, la de Mühleberg, en el cantón central de Berna, cesó en 2019 sus operaciones tras 47 años de actividad y comenzó a ser desmantelada, un proceso que tardará 15 años. EFE
abc/crf