HRW: más de 1.800 civiles asesinados desde 2023 en Burkina Faso por el Ejército y Al Qaeda
Rabat, 2 abr (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denunció este jueves que más de 1.800 civiles han sido asesinados en Burkina Faso desde 2023 y decenas de miles de personas han sido desplazadas forzosamente por el Ejército y grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda.
«Estas atrocidades, que incluyen la limpieza étnica de civiles fulani por parte del gobierno, constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad por los que los altos mandos de todas las partes podrían ser responsabilizados», señala HRW en un informe publicado hoy.
El organismo humanitario explicó que el informe -de 316 páginas y titulado «Nadie escapará: Crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos por todas las partes en Burkina Faso»- documenta el impacto de la ola de violencia desatada en el país durante los últimos tres años y medio desde el golpe de Estado militar, y denuncia que el conflicto recibe «escasa atención internacional».
«Desde que la actual junta militar tomó el poder en septiembre de 2022, los investigadores han documentado 57 incidentes protagonizados por las fuerzas militares de Burkina Faso y las milicias aliadas conocidas como Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP) y el grupo armado islamista Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por su acrónimo en árabe)», se lee en un comunicado de HRW.
Para elaborar su informe, HRW dijo haber entrevistado a más de 450 personas en Burkina Faso, Benín, Costa de Marfil, Ghana y Mali, entre enero de 2023 y agosto de 2025, y analizó imágenes satelitales, grabaciones audiovisuales y documentos oficiales «para verificar los incidentes y señalar a los responsables de todos los bandos».
HRW denunció que la actual junta militar que gobierna el país, bajo la presidencia del capitán Ibrahim Troré, llevó a cabo «una amplia represión» contra la oposición política, la disidencia pacífica y los medios independientes, lo que «generó una atmósfera de terror y limitó gravemente la circulación de información sobre el conflicto y su balance de víctimas».
Asimismo, HRW alertó que desde 2016 JNIM y otros grupos yihadistas desataron «una insurrección» en Burkina Faso como parte de su ofensiva regional en el Sahel asesinando civiles y saqueando propiedades, lo que llevó a la junta militar -añade el organismo- a responder con «campañas violentas de contrainsurgencia, convirtiendo los asesinatos y abusos graves contra comunidades acusadas de apoyar al bando contrario en una táctica central de ambos bandos».
Además, el organismo denunció que el Ejército burkinés y las milicias vinculadas a él atacaron a comunidades fulani por su supuesto apoyo a grupos armados islamistas «lo que ha derivado en la limpieza étnica de comunidades enteras», lamentó HRW que acusó a las milicias aliadas al gobierno de haber asesinado en noviembre de 2023 a 13 civiles fulani, entre ellos seis mujeres y cuatro niños, en el pueblo occidental de Bassé.
«La magnitud de las atrocidades cometidas en Burkina Faso es asombrosa, al igual que la falta de atención mundial hacia esta crisis (…). La junta comete abusos atroces, no toma medidas para llevar ante la justicia a los responsables de ambos bandos y restringe la difusión de información para ocultar el sufrimiento de los civiles atrapados en la violencia», denunció Philippe Bolopion, director ejecutivo de HRW en una declaración recogida por la nota. EFE
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