Indonesia quiere «asegurar» que piloto neozelandés secuestrado «esté a salvo»
Yakarta, 10 feb (EFE).- El Gobierno de Indonesia afirmó este viernes que quiere «asegurar» que el piloto neozelandés secuestrado el martes por un grupo separatista en la zona indonesia de la isla de Nueva Guinea «esté a salvo», y dijo estar en contacto con las autoridades de Nueva Zelanda por el incidente.
«Lo que queremos enfatizar es la importancia de que los civiles estén a salvo. Eso es de lo que nos queremos asegurar. Y por eso continuaremos trabajando en que la comunicación con Nueva Zelanda sea excelente», dijo hoy Teuku Faizasyah, portavoz del Ministerio de Exteriores de Indonesia, en una rueda de prensa.
El portavoz afirmó también que la «comunicación con Nueva Zelanda ya se ha establecido y continuará».
El miércoles, el Gobierno de Nueva Zelanda confirmó el secuestro del piloto, identificado como Philip Mark Mehrtens, y precisó que sus diplomáticos trabajan por su liberación, de lo que se daría la mínima publicidad al haber un rehén involucrado.
Un grupo separatista papuano aseguró el martes a EFE estar detrás del secuestro, que ocurrió después de que el piloto aterrizara ese día con una avioneta de la compañía local Susi Air con cinco pasajeros en un remoto aeropuerto del distrito de Nduga, en la provincia de Papúa de las Tierras Altas.
Esta provincia está situada en la parte indonesia de la isla de Nueva Guinea, mientras la parte oriental de la isla pertenece a Papúa Nueva Guinea.
Un comunicado del Movimiento Papúa Libre, brazo diplomático del TPNPB, afirmó el jueves que el secuestro de Mehrtens busca «captar la atención internacional sobre el sufrimiento y la guerra en Papúa Occidental», afirmando que los cinco pasajeros locales que estaban en el avión quedaron en libertad.
DEMANDAS PARA SU LIBERACIÓN
El comunicado recoge asimismo varias demandas para la liberación del piloto.
Entre ellas, pide a Nueva Zelanda y otros gobiernos que dejen de proporcionar armas y entrenamiento militar a Indonesia; que Nueva Zelanda lleve el conflicto al Consejo de Seguridad de la ONU; que la Corte Penal Internacional inicie una investigación sobre los «abusos» de Indonesia en Papúa Occidental, y que Indonesia reconozca la independencia de este territorio.
Los separatistas, considerados criminales por Indonesia, habían indicado que se trata del primer secuestro tras el incidente de Mapenduma en 1996, cuando raptaron a 26 miembros del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), incluidos cuatro británicos y dos holandeses, en la misma zona.
En aquella ocasión, algunos rehenes fueron liberados por los guerrilleros y otros quedaron en libertad tras un enfrentamiento armado con los soldados indonesios que acabó con la muerte de ocho rebeldes y dos rehenes, además de cinco soldados en un accidente de helicóptero.
Rica en recursos naturales y dividida en seis provincias, la «Papúa Indonesia» -a la que los separatistas se refieren como «Papúa Occidental»-, es escenario de un conflicto armado de baja intensidad entre el Estado central indonesio y movimientos secesionistas desde que la región quedó bajo control de Yakarta en 1969. EFE
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