Irán expresa optimismo antes de negociaciones con EEUU sobre el programa nuclear
El presidente de Irán expresó este miércoles su optimismo antes del nuevo ciclo de negociaciones con Estados Unidos en Ginebra, después de que Donald Trump acusara a Teherán de desarrollar misiles capaces de alcanzar Estados Unidos y de continuar con sus ambiciones nucleares.
El presidente estadounidense ha multiplicado las amenazas de atacar Irán en caso de no llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear de Teherán y ha desplegado un dispositivo militar masivo en Medio Oriente, que incluye portaviones.
Aumentando aún más la presión, Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Irán este miércoles y el vicepresidente JD Vance avisó a Teherán que debería tomarse «en serio» las advertencias de Washington.
Con todo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, se mostró optimista respecto al nuevo ciclo de negociaciones en Ginebra, el jueves, bajo la mediación de Omán.
«Observamos una perspectiva favorable para las negociaciones», dijo Pezeshkian en un discurso. «Continuamos el proceso bajo la guía del líder supremo, para salir de esta situación de ‘ni guerra ni paz'», sostuvo.
El canciller iraní, Abás Araqchi, y su equipo de negociadores llegaron este miércoles a la ciudad suiza de Ginebra, indicó una fuente diplomática a la AFP.
La delegación tenía previsto reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de Omán «para presentar la posición de Irán sobre el levantamiento de sanciones y sobre la cuestión nuclear», explicó la cancillería iraní en un comunicado.
Durante su discurso sobre el estado de la Unión, Trump afirmó el martes que Irán busca «construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos» y que sigue adelante con «sus siniestras ambiciones nucleares».
Pero el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, tachó estas afirmaciones de «mentiras».
El mayor rango de los misiles iraníes es de 2.000 kilómetros, según las autoridades del país, pero el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos estima que en realidad alcanzan un máximo de unos 3.000 kilómetros, menos de un tercio de la distancia hasta el territorio continental estadounidense.
– Nuevas sanciones –
Al respecto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reclamó este miércoles que Teherán «se niega» a hablar de su programa balístico, y afirmó que «eso es un gran problema».
Teherán rechaza tener ambiciones nucleares militares, pero defiende su derecho al uso civil de la energía nuclear, en virtud del Tratado de No Proliferación (TNP), del que es signatario.
Trump declaró en su discurso ante el Congreso que prefiere resolver el problema mediante la diplomacia, pero reiteró que no permitirá nunca que Irán se dote de armas nucleares.
Por su parte, el vicepresidente Vance afirmó que Trump «tiene otras herramientas a su disposición para asegurar» que Irán no desarrolle armas nucleares.
El Departamento del Tesoro también anunció nuevas sanciones contra más de 30 individuos, entidades y buques que, según afirma, facilitan «ventas ilícitas de petróleo iraní», así como la producción de armas en el país.
– «La gente está sufriendo ahora» –
Irán y Estados Unidos, que reanudaron el diálogo el 6 de febrero, celebraron el año pasado cinco rondas de negociaciones nucleares, que se vieron interrumpidas por la guerra de 12 días desencadenada en junio por un ataque israelí, durante la cual Washington bombardeó instalaciones nucleares iraníes.
El presidente estadounidense también ha acusado a las autoridades iraníes de matar a 32.000 personas en la represión de las protestas sin precedentes que alcanzaron su punto álgido los días 8 y 9 de enero.
Teherán reconocen más de 3.000 fallecidos en esas manifestaciones, pero atribuye la violencia a «actos terroristas» orquestados por Estados Unidos e Israel.
La organización radicada en Estados Unidos Human Rights Activists News Agency (HRANA) estimó que más de 7.000 personas murieron en la represión de esas protestas. Sin embargo, advirtió que el número real probablemente sea mucho más alto.
Un residente de Teherán afirmó este miércoles a AFP que la población está dividida sobre si habrá un nuevo conflicto.
Para algunos, la guerra es inevitable, pero un vendedor que se identificó como Mehdi pronosticó que las negociaciones tendrán éxito: «Los estadounidenses están fanfarroneando».
Tayebeh, un ama de casa, destacó que Trump dice «que la guerra sería muy mala para Irán».
«Habría hambruna y la gente sufriría mucho», comentó la mujer. «La gente está sufriendo ahora, pero al menos con la guerra nuestro destino quedaría claro», agregó.
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