Kosovo, al borde de nuevas elecciones por el desacuerdo político para elegir presidente
(Actualiza tras resultado de la sesión parlamentaria)
Skopie, 5 mar (EFE).- Kosovo está a las puertas de tener que celebrar nuevas elecciones parlamentarias, sólo tres meses después de las anteriores, después de que el Parlamento no haya podido elegir este jueves a un nuevo jefe del Estado, debido a la falta de acuerdo entre Gobierno y oposición.
La sesión celebrada a última hora de hoy tuvo que ser suspendida por la falta del cuórum necesario, dos tercios de los diputados, para poder celebrar la votación entre los dos candidatos, Glauk Konjufca, actual ministro de Exteriores, y Fatmire Kollçaku, los dos del partido Autodeterminación, del primer ministro, Albin Kurti.
En principio, hoy expira el plazo para elegir al jefe del Estado y tras la suspensión de la sesión de hoy, la actual presidenta, Vjosa Osmani, debería disolver el Parlamento y convocar elecciones a celebrar en los próximos 45 días.
El mandato de Osmani expira el 4 de abril.
Desde hace días se preveía que las nuevas elecciones, que serían las terceras en un año, ya que hasta esta misma noche sólo Kollçaku había presentado su candidatura, y la legislación exige que haya al menos dos aspirantes.
Según la televisión Koha, si se convocan nuevas elecciones la votación podría celebrarse el 12 o el 19 de abril.
Kurti había decidido no apoyar la reelección de Osmani, a la que sí apoyo en 2021 pese a no ser de su partido político.
Osmani, doctora en Derecho, es una figura muy popular en Kosovo y sobre la que los medios rumorean está planeando crear su propio partido político.
Por su parte, los partidos de la oposición decidieron no presentar candidatos, acusando a Kurti de intentar imponer a un presidente de su elección y no a una figura de consenso.
Autodeterminación ganó las elecciones regulares de febrero de 2025, pero la falta de mayorías suficientes acabó forzando la repetición electoral el pasado diciembre, en la que logró 57 de los 120 escaños del Parlamento.
Kosovo, habitada mayoritariamente por albaneses étnicos, proclamó su independencia en 2008, que Serbia aún no reconoce, diez años después de la guerra entre fuerzas serbias y la guerrilla independentista que acabó cuando los bombardeos de la OTAN expulsaron a las tropas de Belgrado. EFE
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