La Casa Blanca dice que revisará los protocolos de seguridad en eventos con Trump
Washington, 27 abr (EFE).- La Casa Blanca dijo este lunes que se van a revisar los protocolos de seguridad para eventos en los que participe el presidente estadounidense, Donald Trump, que se celebren fuera de la oficina presidencial, después de que el sábado el Servicio Secreto interceptara a un hombre que aparentemente intentó atentar contra el mandatario y su gabinete en una cena de gala.
La portavoz, Karoline Leavitt, detalló en una rueda de prensa que esta semana tendrá lugar una reunión convocada por la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, junto con altos mandos del Departamento de Seguridad y del Servicio Secreto para evaluar cómo garantizar la seguridad del presidente en actos como este.
«Estamos constantemente supervisando las operaciones y los procedimientos, planteando siempre las preguntas difíciles para asegurar que se encuentre a salvo», insistió.
El sábado, el Servicio Secreto de EE.UU. evacuó al mandatario, a su esposa, Melania Trump, y a otros miembros de su Administración del salón donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca después de que un hombre armado intentara entrar a la gala, que se desarrollaba en el Hotel Washington Hilton.
A su vez, la portavoz aseguró que Trump planea acudir a una segunda cena de corresponsales si esta se reprograma, pero evitó pronunciarse sobre la asistencia del vicepresidente, JD Vance.
«Les puedo asegurar que el presidente tiene la intención de asistir al evento, tal como les ha dicho a todos ustedes públicamente. No quiero confirmar ni descartar la asistencia del vicepresidente, pero ciertamente esa es una conversación que tendrá lugar», señaló.
La detención del sospechoso de intentar asesinar a Trump, Cole Allen, ha puesto el foco en el dispositivo de seguridad y en la posibilidad de que en eventos de este tipo se aplique el llamado sistema del «superviviente designado».
Ese protocolo se activa para actos como el discurso sobre el estado de la Unión y busca evitar que la Administración se vea sin liderazgo si se produce un atentado.
En el caso del discurso, puesto que la práctica totalidad del Gabinete se encuentra en el Congreso para escuchar la alocución anual del presidente, el sistema obliga a designar a un miembro del Gobierno que permanece durante su intervención en una localización segura que no se da a conocer.
Leavitt aclaró que esa posibilidad se discutió antes de la cena pero que no fue necesario designar a un superviviente porque varios miembros del Ejecutivo que figuraban en la línea de sucesión no asistieron «por diversas razones personales».
La portavoz también insistió, como hizo Trump después del incidente, en la necesidad de acelerar la construcción del polémico salón de baile que ha ordenado levantar en la Casa Blanca, porque el recinto podrá albergar a miles de asistentes para galas como la del sábado.
«El salón de baile no es solo un proyecto divertido para el presidente Trump, como leerán en los medios. De hecho, resulta fundamental para nuestra seguridad nacional que se construya un edificio seguro de mayor tamaño dentro de este complejo con el fin de albergar no solo a un gran número de invitados, sino también al presidente y la línea de sucesión en este país», consideró.
Leavitt cargó además contra los demócratas por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, que continúa bloqueado desde hace más de 70 días, y que a su juicio pudo ser una de las razones por las que se produjo el tiroteo del sábado.
«La noche sirvió como un recordatorio más de lo importante que resulta financiar al Departamento de Seguridad Nacional. El Servicio Secreto es un componente vital del Departamento y se ha visto directamente afectado por este imprudente juego político y estas maniobras partidistas», criticó. EFE
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