La CIDH ve como un avance democrático la condena a Bolsonaro y sus aliados por golpismo
São Paulo, 23 abr (EFE).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) considera como un «avance» democrático el proceso judicial que condujo a la condena del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y de siete de sus aliados por intento de golpe de Estado.
«En 2025, Brasil registró avances en la adopción de medidas de no repetición frente a los ataques a la institucionalidad democrática del 8 de enero de 2023», cuando miles de bolsonaristas invadieron las sedes de los tres poderes en Brasilia, señaló la CIDH en su informe anual, divulgado este jueves.
En este contexto, destacó que el Tribunal Supremo condenó, el pasado 11 de septiembre, a Bolsonaro a 27 años de prisión por tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho y golpe de Estado.
La máxima instancia judicial del país también dictó sentencias condenatorias contra varios ministros y mandos militares de su administración (2019-2022): Walter Braga Netto, Anderson Torres, Almir Garnier, Augusto Heleno, Paulo Sérgio Nogueira y Alexandre Ramagem.
Sin embargo, la CIDH, órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de promover y proteger los derechos humanos, afirmó en su reporte que «persisten desafíos» en relación a ese caso.
En concreto, mencionó el proyecto de ley aprobado en diciembre por el Congreso brasileño que «propone otorgar amnistía a los responsables materiales e intelectuales de dichos ataques a las instituciones democráticas».
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó el texto de manera íntegra en enero, aunque el Parlamento tiene previsto discutir el próximo día 30 si ratifica o tumba el rechazo del jefe de Estado, en cuyo caso pasaría a entrar en vigor.
Por otro lado, la CIDH insistió en que Brasil aún enfrenta «desafíos graves en materia de seguridad pública, violencia policial y acceso a la justicia para víctimas y familiares».
En este sentido, observa que en 2025 «persistieron altos índices de letalidad policial, prácticas de perfilamiento racial contra personas afrodescendientes y residentes de favelas, así como obstáculos para investigaciones independientes y sanciones efectivas».
Como ejemplo puso la operación contra el narcotráfico que tuvo lugar el pasado 28 octubre en dos complejos de favelas de Rio de Janeiro y que dejó «122 muertos, entre ellos 117 civiles y 5 agentes», en la acción policial más letal documentada en el país suramericano. EFE
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