La crisis entre España y Argelia, sin luz al final del túnel un año después
Nacera Ouabou
Argel, 17 mar (EFE).- El progresivo distanciamiento entre España y Argelia que comenzó hace un año, el 18 de marzo, cuando trascendió el contenido de una carta en la que Madrid respaldaba la propuesta marroquí sobre su excolonia, el Sáhara Occidental, continúa hoy hasta mantener el comercio bloqueado y un futuro que «no pinta bien», anticipó recientemente el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune
«No creo que Argelia vaya a cambiar de actitud con el actual Gobierno de España. La relación diplomática entre Argelia y España podría volver a la normalidad si este Gobierno hubiera retirado lo que anunció o bien esperar hasta que haya un cambio», expresó a EFE una fuente diplomática argelina.
Retirar a su embajador ante Madrid al día siguiente del considerado cambio «injustificable» fue la primera reacción de Argelia y, desde entonces, las relaciones se han tensado hasta suspender el pasado mes de junio el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación que convirtió durante dos décadas en estratégica la relación entre ambos países.
La cooperación en ámbitos como la seguridad se mantiene, pero las relaciones se han reducido al mínimo, con el agravante del bloqueo comercial, que ha supuesto una estrepitosa caída de las importaciones desde España hasta el 93% interanual, según datos del Ministerio de Comercio.
Esta misma semana, Josep Borrell, como jefe de la diplomacia europea, intentó mediar y pidió en Argel levantar las trabas impuestas a estos intercambios, con el fin de mejorar el acuerdo de asociación UE-Argelia, pero en el país magrebí no se contempla otra opción que volver a las posiciones históricas sobre el Sáhara Occidental.
ARGELIA, AGRAVIADA
El giro español fue anunciado entonces inicialmente por el Gabinete Real de Marruecos, país rival de Argelia, y después confirmado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha perdido la confianza de las autoridades argelinas, a la espera de un eventual relevo en La Moncloa en las elecciones de este año.
El pasado 24 de febrero, Tebboune ratificó que «no hay nada nuevo» en las relaciones argelino-españolas e insistió en que el cambio del Ejecutivo español es un «paso en falso» y un «acto hostil».
Si bien el cambio de postura sobre el Sáhara Occidental permitió a España resolver la crisis con Marruecos, abrió otra inédita con Argelia, en la compleja relación triangular.
«Personalmente, me siento profundamente disgustado por el estado de las relaciones con España, pero Argelia no está en el origen de esta crisis», aseguró Tebboune. Y aclaró que estas relaciones «están congeladas, pero no canceladas».
La inédita crisis diplomática y comercial entre los dos países mediterráneos coincide con la energética mundial y cuando Argelia, tercer proveedor de gas a Europa, emerge como la alternativa a la dependencia del combustible ruso.
PÉRDIDAS COMERCIALES
Las domiciliaciones bancarias, requisito para realizar operaciones comerciales, siguen congeladas, por lo que el boicot económico persiste hasta la fecha con las importaciones desde Argelia prácticamente paralizadas.
«Todo lo que es de origen o procedencia de España sigue bloqueado desde el inicio de la crisis», confirmó a EFE una fuente aduanera del puerto de Argel, uno de los mayores del país, aunque precisó que algunas mercancías de origen español consiguen importarse desde otros país, «pero con trabas».
El cese casi total de la importación de productos y bienes españoles desde el país magrebí han provocado un fuerte aumento del déficit comercial bilateral, hasta los 6.575 millones de euros, el cuarto mayor déficit bilateral de España.
El Ministerio de Comercio español confirmó a EFE que, desde junio de 2022, cuando entraron en vigor las restricciones, las ventas españolas «cayeron con fuerza y de forma generalizada en todos los sectores».
Las exportaciones argelinas hacia el país europeo siguen fluyendo, especialmente el gas, que recuperó en enero su liderazgo como mayor proveedor de gas a España en 2023, aunque en una cifra menor a la de hace un año, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas (Cores).
«La tasa de caída se acelera desde junio hasta llegar al 93% en diciembre. Ese mes se exportaron 10,8 millones de euros frente a un promedio mensual de 169 millones en enero-mayo de 2022», precisaron.
Por su parte, España continúa importando del país magrebí con normalidad hasta registrar un crecimiento impulsado por los precios de la energía, un aumento «totalmente protagonizado por las compras energéticas».
El convulso mercado energético ha llevado a Argelia a acercase a otros socios europeos, como Italia, en detrimento de España, con quien no se atisba luz al final del túnez, un año después del enfriamiento diplomático. EFE
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