La Eurocámara pide explorar la refinanciación de deuda en el próximo presupuesto de la UE
Estrasburgo (Francia), 28 abr (EFE).- El pleno del Parlamento Europeo pidió este martes explorar la posibilidad de refinanciar «cuando sea posible» la deuda del fondo de recuperación, es decir, de alargar los plazos de su devolución para «minimizar la presión» sobre el próximo presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034.
La resolución aprobada hoy, que fija la posición negociadora del Hemiciclo sobre las futuras cuentas, recuerda la «obligación jurídica y la responsabilidad política» de devolver «oportunamente» la deuda comunitaria, pero también añade que dichas amortizaciones deben gestionarse «de una manera prudente y flexible».
Así, pide explorar la posibilidad de realizar «operaciones de refinanciación cuando sea posible» para conseguir que el pago de la deuda no reduzca la dotación de los programas que financiará el Marco Financiero Plurianual (MFP) a partir de 2028.
La devolución de la deuda del fondo de recuperación comienza en 2028 y termina en 2056, según el acuerdo alcanzado en 2020 para crear el instrumento anticrisis, pero en las conversaciones sobre las futuras cuentas del bloque empieza a circular la idea de alargar los plazos.
Esta fue una de las sugerencias expresadas por varios líderes de la UE durante la cumbre de Nicosia (Chipre) la pasada semana, según fuentes cercanas a las conversaciones, que apuntaron a que «varias» delegaciones nombraron esta posibilidad.
El borrador presupuestario de Bruselas reserva unos 24.000 millones anuales al reembolso de dicha deuda y también propone una lista de cinco nuevas fuentes de ingresos propios de la UE: impuestos al tabaco o los residuos electrónicos no recogidos, una tasa sobre las grandes empresas y destinar parte de los ingresos del sistema de comercio de emisiones y del arancel climático del bloque.
Sin embargo, deben ser adoptados por unanimidad y existe mucha división entre los Veintisiete, por lo que otras alternativas serían recortar programas como los fondos agrícolas o regionales o reducir las amortizaciones de deuda a fin de no perder tanta capacidad de gasto.
Esta es la idea que ha expresado recientemente el presidente francés, Emmanuel Macron, quien calificó de «idiota» cumplir el acuerdo de pagar «rápidamente» la deuda, y abogó por «alargar» estas amortizaciones o incluso emitir más.
El francés hizo estos comentarios en Atenas acompañado del primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, quien apoyó esta idea que ya planteó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ya en 2020 cuando sugirió que los bonos de la pandemia fueran perpetuos.
Sin embargo, estas posturas chocan frontalmente con las de los llamados ‘frugales» como Alemania, Países Bajos o los nórdicos, que rechazan tanto nuevas emisiones de deuda como aumentar su contribución a las cuentas comunes y prefieren recortar partidas históricas como la PAC o la Cohesión.
Mayor presupuesto
Con este contexto, el Parlamento Europeo aboga por sacar el pago de la deuda del presupuesto de la UE, reembolsarla con nuevos ingresos y destinar los recursos liberados tanto a los programas históricos (la PAC y la Política de Cohesión) como a las nuevas prioridades de la UE.
De esta forma, los eurodiputados abogan por que los 1,78 billones que componen las cuentas europeas para siete años (a precios constantes de 2025) se destinen exclusivamente a la financiación de programas, lo que supone elevar los recursos un 10 % con respecto a la propuesta de Bruselas.
Así, proponen corregir los recortes en la PAC con un presupuesto específico de 385.000 millones (frente a los 261.000 millones planteados por la Comisión) y en la Cohesión, con una dotación de 274.000, además de aumentar de 207.000 millones a 234.000 millones la dotación del nuevo Fondo de Competitividad.
Con respecto a nuevas fuentes de ingreso, y ante la falta de avances sobre las propuestas de la Comisión, los eurodiputados plantean otras opciones como una tasa a los gigantes digitales o impuestos sobre las apuestas en línea y las transacciones con criptodivisas. EFE
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