La huelga del jueves en Francia se hará sentir en el transporte metropolitano y en trenes
París, 16 sep (EFE).- La huelga intersindical convocada en Francia para el próximo jueves se dejará sentir en el transporte metropolitano de París y de otras ciudades, así como en trenes regionales o intercities, mientras que afectará poco a los trenes de alta velocidad (TGV) y prácticamente nada al transporte aéreo.
Estas son las primeras previsiones generales del ministro de Transportes en funciones, Philippe Tabarot, que este martes dijo que espera «una movilización sindical más fuerte» que hace seis días, cuando se declararon en huelga un 15 % de los trabajadores de la compañía estatal de trenes SNCF y un 10 % en la red de transportes metropolitano de París RATP.
Convocada contra el plan de austeridad para 2026 anunciado por el Gobierno de François Bayrou, que cayó la semana pasada precisamente por ese ajuste, el paro sindical es el segundo en Francia en ocho días, después del organizado el día 10 por el movimiento ‘Bloqueemos todo’.
El día 26 serán los agricultores los que protestarán contra el pacto comercial UE-Mercosur.
Las autoridades también esperan una importante afluencia a las manifestaciones organizadas por los sindicatos (CFDT, CGT, FO, CFE-CGC, CFTC, Unsa, Solidarios y FSU).
La policía calcula que en los centenares de marchas que se van a desarrollar por todo el país podrían participar hasta 400.000 personas, el doble que las contabilizadas en las protestas del día 10.
El ministro de Transportes en funciones señaló que, con los trabajadores que se han declarado huelguistas, «en la SNCF podremos hacer circular un 90 % de los TGV», esencialmente los Inoui a destinos en Europa. Se esperan más supresiones en los intercities», asumió Tabarot en una rueda de prensa.
Respecto al transporte aéreo, recordó que el sindicato mayoritario de los controladores ha aplazado la huelga, por lo que habrá un servicio «casi normal». Con los datos que maneja, serán solo un centenar los que se ausenten de su puesto de trabajo (un 3 % de los 3.400 controladores de todo el país).
No obstante, advirtió de que habrá «algunos retrasos» en los aeropuertos del sur de Francia.
Tabarot avisó de que la jornada será «difícil» para los usuarios de las redes de transportes públicos, en particular en la mayor de Francia, la de París.
Adelantó que 13 de las 16 líneas de metro de la capital solo prestarán servicio en las horas punta. Solo las tres líneas que son automáticas (las 1, 4 y 14, que no necesitan conductores) podrán funcionar con normalidad. También cinco de las líneas de trenes de cercanías resultarán impactadas por el paro.
En la educación, un tercio de los docentes secundarán la huelga. En la sanidad, se espera también un notable seguimiento, aunque los hospitales asegurarán la atención médica de urgencia.
Además, las organizaciones de farmacéuticos, descontentos con una reforma del Gobierno sobre el margen de beneficios en los medicamentos genéricos, han pedido el cierre simbólico de los establecimientos.
Los sindicatos convocaron la huelga antes de que cayese el Gobierno de Bayrou el 8 de septiembre, pero la han mantenido tras el nombramiento del nuevo primer ministro Sébastien Lecornu, un fiel del presidente francés, Emmanuel Macron.
Lecornu no ha dado muchas pistas sobre si su presupuesto de 2026 será tan austero como el de Bayrou (que buscaba reducir el déficit en unos 44.000 millones de euros), aunque ha hecho algunos gestos hacia los sindicatos, como la renuncia a suprimir dos días festivos anuales, una propuesta que había generado mucho malestar.
No obstante, los sindicatos y los partidos de izquierdas exigen a Lecornu la derogación de la reforma de pensiones de 2023, que aumenta la edad mínima de jubilación, de los 62 a los 64 años, y la implantación de un impuesto a los multimillonarios. EFE
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