La incertidumbre petrolera impulsa reactivación urgente de refinería de Trinidad y Tobago
Elena Varisca
Puerto España, 21 mar (EFE).- La escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz por la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel repercute mucho más allá del golfo Pérsico, acelerando los esfuerzos de Trinidad y Tobago para reactivar una importante refineria y consolidarse como un centro energético regional.
Ante el temor a interrupciones en el suministro y una posible recesión global, el interés internacional en la reactivación de la instalación gasística de Pointe-a-Pierre, actualmente operada por Guaracara Refinery Company Limited, se ha intensificado significativamente.
El ministro de Energía, Roodal Moonilal, declaró a EFE que el Gobierno de Kamla Persad-Bissessar está actuando con rapidez para asegurar la inversión y finalizar los acuerdos comerciales, con el objetivo de iniciar las operaciones por fases antes de que finalice el año.
Conversaciones con grandes petroleras
«Estamos observando un mayor interés en la refinería», aseguró Moonilal, refiriéndose a las conversaciones en curso con la estadounidense Chevron, la italiana Tecnimont, Indian Oil Corporation y la nigeriana Oando, entre otros.
La urgencia -explicó el ministro- se debe a la volatilidad de los precios del petróleo y a la importancia estratégica de la capacidad de refinación en un momento de inestabilidad geopolítica.
Desde el cierre de la instalación gasística en 2018, debido a la elevada deuda en que incurrió la compañía estatal que la operaba en ese momento, Trinidad y Tobago ha dependido de combustibles refinados importados, quedando expuesto a fuertes fluctuaciones de precios en el mercado internacional.
Moonilal indicó a EFE que, si bien el aumento de los precios del petróleo puede incrementar los ingresos estatales -generando potencialmente decenas de millones de dólares adicionales al mes-, estas ganancias se ven contrarrestadas por el aumento de los costos de importación.
En este contexto, el Gobierno espera finalizar una estructura comercial con inversionistas a mediados de año, allanando el camino para lo que se prevé será un proyecto de reactivación multimillonario.
Paralelamente, se están llevando a cabo negociaciones con China National Offshore Oil Company (CNOOC) como parte de una estrategia más amplia para revitalizar el sector energético.
Un comité técnico ya ha determinado que la reactivación de la refinería es viable, a pesar de los años de inactividad, pero ha advertido de que nuevas demoras podrían aumentar los costos de rehabilitación y los riesgos asociados con la infraestructura obsoleta.
Una posición estratégica
El presidente de la Refinería Guaracara, Gowtam Maharaj, declaró a EFE que la posición geográfica del país, entre importantes productores de petróleo como Venezuela y Guyana, le otorga una ventaja estratégica en la logística energética regional.
Maharaj señaló que la planta de Trinidad se ha especializado históricamente en la producción de mezclas de combustible personalizadas, adaptadas a las necesidades de los mercados caribeños, como gas licuado de petróleo, gasolina, queroseno, combustible de aviación y diésel.
La instalación también tiene capacidad para procesar una amplia gama de crudos procedentes de todo el mundo, entre ellos los ligeros y dulces disponibles en los vecinos Guyana y Venezuela.
Si bien la reactivación completa de las más de 20 instalaciones interconectadas podría tardar hasta 39 meses, Maharaj indicó que un enfoque por fases podría permitir la producción inicial en un año.
Se espera que la primera fase ponga en marcha unidades clave para octubre de 2026 y que la plena operatividad, que podría utilizar crudo de Guyana o Venezuela, se alcanzaría en 18 meses si se aseguran los acuerdos de financiación y suministro.
«En un escenario como el actual, necesitamos más que nunca capacidad de refinación. La demanda de combustible refinado se encuentra en un punto alto y podría aumentar aún más dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos» en Oriente Medio, apuntó Maharaj.
Se estima que la reactivación de la refinería podría generar miles de empleos, así como reducir las salidas de divisas, ya que Trinidad y Tobago importa actualmente unos 20.000 barriles de gasolina al día.
Para Trinidad y Tobago, se trata de fortalecer la seguridad energética regional en un momento en que las rutas de suministro globales son vulnerables y aprovechar esta oportunidad para impulsar el resurgimiento de su sector energético. EFE
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