La justicia francesa eleva a cadena perpetua la condena contra el chileno Zepeda por asesinato
La justicia francesa condenó este jueves a cadena perpetua al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato premeditado en 2016 de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki, en el último juicio de este mediático caso sin cadáver.
La defensa lo había presentado como el «juicio de la última oportunidad», pero el tribunal de Lyon, en el este de Francia, fue más allá de los 28 años que le impusieron en los procesos anteriores en Besanzón y Vesoul.
Zepeda, en prisión preventiva desde su extradición a Francia en 2020, acogió cabizbajo con las manos en la cara el veredicto, constató un periodista de AFP. Horas antes, había reiterado, entre sollozos, su inocencia: «No maté a Narumi».
Tras tres horas de deliberación, el presidente del tribunal, Éric Chalbos, falló que, «más allá de toda duda razonable», la mató con premeditación e «hizo desaparecer su cuerpo». La defensa apeló durante todo el proceso al «beneficio de la duda».
El público presente en la sala –en Francia está prohibido retransmitir juicios– acogió con estupefacción el anuncio de la pena. En primera fila, la madre y hermanas de Kurosaki miraban y acariciaban una foto de la joven desaparecida con 21 años.
«Han sido escuchadas en sus sufrimientos, en sus penas, en su imposible duelo (…) Es un bálsamo que calma su corazón», aseguró su abogada, Sylvie Galley, que la víspera había pedido al tribunal una «sepultura virtual, judicial», a falta de una física.
– «El combate continúa» –
Para la defensa fue un golpe. El abogado de Zepeda, Robin Binsard, anunció que presentarán un recurso ante la Corte de Casación, el alto tribunal francés que ya anuló la condena en apelación en 2023 y ordenó repetir ese juicio.
Su padre, Humberto Zepeda, confirmó a AFP que están dispuestos a ir hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH): «Seguiremos proclamando su inocencia».
«El combate continúa», aseguró a la prensa el otro abogado defensor, Sylvain Cormier, que denunció una «condena que lo sitúa al nivel de los asesinos en serie, de los terroristas».
La justicia pone fin por el momento a este caso fuera de lo común, a caballo entre tres continentes, y que movilizó desde 2022 a magistrados, jurado popular, prensa, traductores y público en tres ciudades francesas.
Al igual que los juicios anteriores, el tribunal de Lyon, formado por tres magistrados y nueve jurados populares, retuvo la premeditación, pero impuso cadena perpetua, pese a que el fiscal, Vincent Auger, había pedido 30 años de prisión.
– Condena sin cadáver –
El tribunal siguió la teoría de la acusación que consideraba que la mató la madrugada del 5 de diciembre de 2016 en su habitación 106 de la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, al viajar por sorpresa desde Chile a Francia meses después de su ruptura.
A continuación, habría hecho desaparecer su cuerpo en un bosque o río cercanos dentro de una maleta, y habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que seguía viva, mientras él regresaba a Chile.
Pese a no haberse hallado el cadáver, la acusación se basó en la cantidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc.
Los investigadores descartaron una fuga: la cartera de Narumi, 565 euros, dos tarjetas bancarias, su abrigo, sus zapatos, su celular y su pase de transporte estaban en su habitación.
Zepeda compró el 1 de diciembre un bidón de 5 litros de un producto inflamable, cerillas, un pulverizador de detergente con lejía, y la geolocalización apunta a que permaneció en la habitación más de 24 horas.
Cinco días después, desde un centro comercial donde el chileno se encontraba, compró un billete de tren Besanzón-Lyon a nombre de Kurosaki, un trayecto que la japonesa nunca tomó, según pasajeros a bordo.
Y antes de regresar a Chile, visitó en España a su primo a quien preguntó sobre «la muerte por asfixia» y cómo saber si una persona está «viva o muerta» tras un ahorcamiento.
La defensa recordó que hay rastros de ADN en la habitación de Kurosaki que nunca se identificaron, que hubo testigos que no fueron interrogados, que no se usaron datos de todas las cámaras de seguridad de la residencia, etc.
tjc/an