La oposición de la India rechaza la nueva ley de ciudadanía y amenaza con no aplicarla
Nueva Delhi, 12 mar (EFE).- Los principales partidos de la oposición rechazaron este martes la implementación de una enmienda a la Ley de Ciudadanía (CAA, en inglés) por el Gobierno de la India, al considerar que excluye a los musulmanes y que es una medida populista antes de las elecciones generales, y amenazaron con no cumplirla. «Cuando dices que las personas de una religión están excluidas, básicamente estás dejando de lado a personas que también pueden desear convertirse en indios debido a la persecución», dijo a los medios uno de los líderes del opositor Partido del Congreso (INC), Shashi Tharoor. El político criticó así esta ley que permite a las autoridades otorgar la nacionalidad india a inmigrantes en situación irregular procedentes de Pakistán, Afganistán y Bangladesh que llegaron al país antes de 2015 en busca de asilo por motivos religiosos, siempre que estos no sean musulmanes. De acuerdo con la normativa, esto beneficiaría solo a personas de las religiones hindú, sij, budista, jain, parsi y cristiana, que vengan de estos tres países de mayoría musulmana. La enmienda se opone a los fundamentos laicos de la India, lamentó ayer en la red social X el presidente del INC, Mallikarjun Kharge, al incluir por primera vez la religión como requisito para acceder a la ciudadanía. La implementación de uno de los proyectos principales del Bharatiya Janata Party (BJP) de Modi justo semanas antes de las elecciones generales, previstas entre abril y mayo de este año, fue criticada por otras figuras políticas de la India. «Mientras se avecinan las elecciones, el primer ministro Modi busca salvar su barco que se hunde resucitando cínicamente la enmienda a la Ley de Ciudadanía y explotando los sentimientos religiosos para obtener beneficios políticos», lamentó en X el jefe de Gobierno del estado de Tamil Nadú, M K Stalin, del opositor Dravida Munnetra Kazhagam (DMK). Stalin señaló que la ley «traiciona» a los musulmanes, así como a los casi 100.000 tamiles esrilanqueses que siguen refugiados en la India como consecuencia de la guerra civil que asoló el país desde 1983 hasta 2009. Otros como el jefe de Gobierno del sureño Kerala, Pinarayi Vijayan, del Partido Comunista de la India (PCI), advirtieron que la nueva enmienda «no se aplicará en Kerala», al señalar que «trata a las minorías musulmanas como ciudadanos de segunda clase». A la aprobación de la norma en el Parlamento en 2019 siguió una oleada de protestas en todo el país, encabezadas por la minoría musulmana, que la dejó en suspenso hasta esta semana. El anuncio desató anoche pequeñas protestas, principalmente en el estado nororiental de Assam, según recoge el medio indio Indian Express. Los sentimientos contra la inmigración son especialmente profundos en Assam y los estados vecinos del noreste de la India, donde buena parte de la comunidad sostiene que permitir que los extranjeros consigan derechos ciudadanos pondría en peligro los derechos y el sustento de las comunidades étnicas en la región. EFE hbc/daa/ig