La UE hace llamamiento a «calma y al diálogo» tras disturbios en manifestación en Bolivia
La Paz, 19 may (EFE).- La Delegación de la Unión Europea (UE) en Bolivia y cinco embajadas del bloque comunitario, entre ellas España, llamaron este martes «a la calma y al diálogo» tras las manifestaciones contra el Gobierno de Rodrigo Paz, que derivaron en saqueos y vandalismo el lunes en La Paz, la sede del Ejecutivo y el Legislativo.
En una declaración conjunta, la UE y las embajadas de Alemania, España, Francia, Italia y Suecia en La Paz hicieron «un llamamiento a la calma y al diálogo dentro del respeto de la democracia, del orden constitucional y de las instituciones del Estado» y expresaron su condena a «cualquier acto de violencia».
«La Unión Europea recuerda asimismo que las manifestaciones y protestas deben desarrollarse de manera pacífica, con pleno respeto del Estado de derecho y los derechos humanos», agregó, tras destacar que estos acontecimientos suceden a siete meses después de unas elecciones generales «ejemplares» desarrolladas en Bolivia.
El lunes llegó a La Paz una marcha de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), que se sumó a otras movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos aimaras y organizaciones sociales de la vecina ciudad de El Alto, todos reclamando la renuncia de Paz, que lleva seis meses en el Gobierno.
Los manifestantes lanzaron piedras y detonaron cargas de dinamita, petardos y piedras contra los agentes que respondieron con gases lacrimógenos para impedir el avance hacia la plaza Murillo, donde están las sedes del Ejecutivo y el Legislativo.
En medio de las protestas del lunes hubo destrozos en edificios públicos y privados, saqueo de mobiliario que posteriormente fue quemado, incineración de un vehículo policial y ataques a negocios de pequeños comerciantes, que fueron robados y destruidos, además de agresiones a periodistas.
Además de las protestas en la ciudad, los sindicatos campesinos mantienen bloqueos de carreteras desde hace 14 días en el departamento de La Paz, donde comenzaron a escasear algunos alimentos, combustible y oxígeno medicinal. EFE
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