La visita de ministra francesa al Sáhara Occidental es «desprecio» a legalidad, dice Argel
Argel, 18 feb (EFE).- Argelia consideró este martes la visita al Sáhara Occidental de la ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, un «desprecio a la legalidad internacional» y «un apoyo de una expotencia colonial a una nueva».
A juicio de Argel, Francia «está apoyando la presencia marroquí» con esta visita, la primera de un miembro del Ejecutivo galo a la excolonia española, clasificada como territorio no autónomo por la ONU.
«La visita de un miembro del Gobierno francés al Sáhara Occidental es de una gravedad particular. Es condenable por más de un motivo. (El viaje) refleja un desprecio distintivo de la legalidad internacional por parte de un miembro permanente del Consejo de Seguridad» de la ONU, condenó Argel en un comunicado.
Argelia, principal apoyo del Frente Polisario y que acoge los campamentos de refugiados saharauis, dijo que «el Gobierno francés se descalifica aún más y se aísla de la acción de las Naciones Unidas para acelerar una solución del conflicto del Sáhara Occidental».
«La visita inoportuna del miembro del Gobierno francés refleja la imagen detestable de una antigua potencia colonial solidaria con una nueva», concluyó.
Por su parte, el Frente Polisario, representante del pueblo saharaui, calificó hoy de «provocación» el viaje y de «un acto hostil que sólo puede interpretarse como un intento flagrante de legitimar la ocupación», condenó.
Ayer lunes, la ministra francesa, de origen marroquí, inició un viaje oficial de dos días a Marruecos que incluyó una visita para inaugurar proyectos culturales a las ciudades de El Aaiún y Dajla, en el Sáhara Occidental controlado por Rabat.
El pasado 30 de julio, el presidente francés, Emmanuel Macron, apoyó el plan de autonomía marroquí sobre la excolonia española como «única base» para solucionar el conflicto, ante lo que Argel retiró a su embajador, y el mandatario galo ratificó en octubre esta posición durante su viaje oficial a Marruecos.
Desde entonces, Argel y París mantienen unas tensas relaciones agravadas por la detención del escritor argelino Boualem Sansal y arresto de influencers argelinos en Francia, además de las cuestiones abiertas por el pasado colonial. EFE
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